Datos oficiales mostraron que esta franja del estado concentró una proporción relevante de hechos armados
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
En el Soconusco, la violencia armada ha comenzado a entenderse como una condición que atraviesa comunidades, ríos y zonas de frontera. Las privaciones de la libertad registradas en Suchiate entre finales de 2025 y el inicio de 2026, así como los cuerpos localizados en afluentes de la región, denotaron un territorio donde la inseguridad se volvió parte de la vida cotidiana y donde la frontera amplifica la omisión institucional.
Las cifras oficiales confirmaron que este escenario no es excepcional ni reciente, puesto que la Fiscalía General del Estado reportó 13 homicidios dolosos en municipios del Soconusco solo en lo que va de 2026. A escala estatal, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública documentó que Chiapas cerró 2025 con más de 700 homicidios dolosos, una proporción relevante concentrada en zonas estratégicas de tránsito y actividad fronteriza.
El uso de ríos como espacios recurrentes para el abandono de cuerpos reforzó la lectura de una violencia que se ha normalizado con el paso de los años. Datos de la propia Fiscalía estatal indicaron que entre 2023 y 2025 se localizaron más de 40 cuerpos en el río Suchiate y sus afluentes, muchos con indicios de violencia, un patrón que también se replicó en ríos como el Cahoacán y el Coatán, en municipios vecinos.
Más allá de los registros criminales, el impacto social se palpa en la percepción de inseguridad que domina la región. La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del Instituto Nacional de Estadística y Geografía reportó que durante 2025 más del 65 por ciento de la población en municipios del sur de la entidad manifestó sentirse insegura, un dato que ayuda a explicar la baja denuncia que rodea muchos de estos hechos.
Aunque autoridades estatales y federales han atribuido la reducción de hallazgos en 2025 a un reforzamiento de operativos, la Secretaría de la Defensa Nacional mantiene al Soconusco como zona prioritaria de despliegue. La persistencia de enfrentamientos, homicidios y desapariciones aseguró que esta región figura entre las de mayor incidencia de violencia armada en la comarca, con un problema que aún no encuentra contención estructural.











































