El proyecto pretende generar fuentes de trabajo y alcanzar metas de hasta 35 mil toneladas en 2026
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
El proyecto de 35 mil toneladas de maíz en Chiapas busca equilibrar seguridad alimentaria y economía rural mediante cinco mil hectáreas de cultivo. Al involucrar a unas dos mil familias, cada decisión técnica impacta los ingresos y la estabilidad de comunidades. Según la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, el estado aporta apenas 3.8por ciento del maíz blanco nacional, lo que indica un alto potencial de crecimiento. La entrega de fertilizantes y créditos desde mayo buscará reducir incertidumbre sobre el rendimiento.
La articulación con los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura y la Secretaría del Campo aseguróacompañamiento técnico y respaldo institucional. Programas similares han elevado la productividad hasta 25 por ciento el primer año, según reportes oficiales. Además, se considera la logística de transporte y almacenamiento para que la cosecha llegue a mercados locales y nacionales. Garantizar el uso eficiente de los recursos es fundamental para que los beneficios no se diluyan.
El plan prevé generar cerca de 12 mil empleos directos e indirectos en zonas rurales. La distribución del trabajo entre siembra, cosecha y comercialización permitirá evaluar el impacto social. Integrar maquinaria y asistencia técnica fortalecerá la competitividad de los pequeños productores frente a grandes empresas. Según la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, el uso de prácticas sostenibles puede aumentar eficiencia en 18 por ciento. La inversión en capacitación y tecnología apunta a resultados más duraderos.
El proyecto también busca articularse con programas federales de impulso al campo, fortaleciendo seguridad alimentaria y sostenibilidad. Coordinación entre instancias estatales y federales permite diseñar políticas adaptadas al contexto regional. La alineación de esfuerzos es clave para que la producción y el empleo sean reales y no solo pronósticos. Analizar la eficiencia de cada apoyo permitirá replicar el modelo en otras regiones.
Evaluar los resultados del ciclo 2026 mostrará si la comarcapuede aumentar su aporte al maíz nacional. El instituto Nacional de Estadística y Geografía, registró un crecimiento del siete por ciento en superficie agrícola de maíz en cinco años, lo que reflejó interés creciente en el cultivo. La combinación de créditos, insumos y asistencia técnica definirá el éxito del plan. La experiencia será un referente para futuras estrategias en el campo chiapaneco.











































