El sector busca vender fuera de Chiapas, aunque advirtieron presión en los costos actuales por cambios laborales
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Ante un cambio en los hábitos de consumo y las condiciones sanitarias en la elaboración de alimentos, el sector tortillero en Chiapas comenzó a perfilar una transición hacia la comercialización de tortilla fría, con la intención de ampliar su vida útil y facilitar su distribución fuera del estado. Esta tendencia brindó una nueva ruta para un producto ligado al consumo inmediato y local.
En este nuevo escenario, la posibilidad de integrarse a esquemas logísticos desde el Aeropuerto Internacional Ángel Albino Corzo representó una oportunidad estratégica para colocar productos derivados del maíz en mercados nacionales e incluso internacionales. De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, el consumo per cápita de maíz en el país superó los 330 kilogramos anuales, lo que mantuvo alta la demanda de sus derivados.
Bajo esta lógica de expansión, el interés por llegar a regiones del sur del país y a Guatemala se vincula con nuevas plataformas comerciales como el Corredor Interoceánico, que busca dinamizar el intercambio de productos regionales. Datos del Banco de México indicaron que el sector agroalimentario aportó más del ocho por ciento al Producto Interno Bruto nacional, lo que posicionó a estos productos como una palanca de crecimiento.
En paralelo, el sector enfrenta presiones internas que podrían modificar el precio final al consumidor, en especial ante la transición hacia una jornada laboral de 40 horas. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, los costos laborales en la industria alimentaria han crecido alrededor de 12 por ciento en los últimos años, lo que anticipa ajustes en la estructura de precios.
Dentro de este contexto, el posible incremento en el precio de la tortilla, que oscila entre 22 y 24 pesos por kilogramo, se perfila como una consecuencia de cambios estructurales en la producción y comercialización. Información del Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura señaló que el acceso a financiamiento y modernización será clave para sostener la competitividad del sector, que ahora enfrenta el reto de crecer hacia nuevos mercados sin perder estabilidad interna.











































