Pretenden equilibrar la competitividad frente al sector hotelero tradicional en destinos clave como San Cristóbal y Comitán
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
El ecosistema turístico de Chiapas se encuentra en un punto de inflexión. La irrupción y consolidación de las plataformas de hospedaje digital, con Airbnb a la cabeza, ha dejado de ser una tendencia emergente para convertirse en un actor dominante en la economía local, especialmente en los denominados Pueblos Mágicos. Ante este escenario, la Secretaría de Turismo de Chiapas ha anunciado una estrategia integral que busca sacar a estas plataformas de la “invisibilidad estadística” para incorporarlas a un modelo de planeación científica a través de un nuevo Observatorio Turístico.
El fenómeno, conocido globalmente como el “Efecto Airbnb”, ha generado una onda expansiva en ciudades como San Cristóbal de Las Casas y Comitán de Domínguez. En estos destinos, la oferta de alojamiento ya no se limita a los edificios coloniales del primer cuadro de la ciudad; ahora se extiende hacia la periferia, transformando barrios residenciales en zonas de alta plusvalía turística. Sin embargo, este crecimiento no ha estado exento de tensiones con el sector empresarial tradicional.
Durante los últimos periodos vacacionales, voces del sector hotelero en San Cristóbal de Las Casas han expresado su preocupación por lo que perciben como una competencia desigual. La queja principal radica en una aparente baja en la ocupación de los hoteles establecidos en el centro histórico, la cual atribuyen directamente al desplazamiento de la demanda hacia departamentos y casas particulares gestionados a través de aplicaciones.
Al respecto, las autoridades de turismo han analizado este desplazamiento.
“Ha habido quejas del sector empresarial por una baja en la ocupación hotelera, precisamente por el tema del Airbnb… esta onda expansiva se va llenando el centro y luego se va llevando a la periferia”.
Esta dinámica sugiere que el visitante actual ya no solo busca la cercanía a los parques centrales, sino que valora la experiencia de “vivir como un local” en zonas más alejadas, lo que obliga a los hoteles tradicionales a replantear sus propuestas de valor.
Pese a esta inquietud, los datos duros de la reciente temporada de Semana Santa arrojan un panorama de resiliencia para el sector tradicional. Los hoteles en San Cristóbal y Comitán lograron mantener niveles de ocupación de entre el 70 y el 75 por ciento. Un dato revelador fue el comportamiento de compra del turista: se registró una marcada tendencia hacia las ventas directas en mostrador, superando a las reservaciones digitales previas, lo que indica un perfil de viajero espontáneo que decide su alojamiento al llegar al destino.
La respuesta del Gobierno del Estado ante la complejidad del mercado digital no es la prohibición, sino la regulación informativa. La Secretaría de Turismo alista una mesa de trabajo con los representantes nacionales de Airbnb para establecer canales de intercambio de datos. El objetivo central es alimentar el próximo Observatorio Turístico de Chiapas un proyecto que pretende colocar a la entidad a la vanguardia nacional en inteligencia de mercados.
Con esta herramienta, Chiapas busca mapear con precisión cuántos visitantes llegan, cuánto gastan, de dónde vienen y, sobre todo, dónde se están hospedando realmente.
La integración de las cifras de las plataformas digitales permitirá al estado diseñar políticas públicas basadas en evidencia. Actualmente, gran parte de la derrama económica generada por el hospedaje digital escapa de los registros oficiales, lo que dificulta la planeación de servicios públicos, seguridad y promoción turística focalizada. Al formalizar estos datos, se espera que el sector hotelero tradicional y el digital puedan coexistir en un marco de competencia más justo y transparente.
La meta establecida para el año 2026 es consolidar un modelo donde el hospedaje tradicional y el digital coexistan bajo un mismo marco de análisis. Para lograrlo, el Observatorio Turístico no solo recopilará datos de Airbnb, sino que cruzará información de flujo carretero, gasto promedio y niveles de satisfacción.











































