Las nuevas tarifas se aplicaron en rutas clave sin un posicionamiento oficial a nivel local, lo que ha cuestionado los criterios de ajuste
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Aunque el aumento fue moderado en términos absolutos, el ajuste a las tarifas de peaje en Chiapas detonó inconformidad entre automovilistas y transportistas, quienes desde este lunes reportaron que el cruce en la vía Chiapa de Corzo–San Cristóbal de Las Casas alcanzó los 105 pesos, en un corredor clave para el turismo y la movilidad regional que concentra miles de traslados diarios.
En ese mismo sentido, y sin comunicación previa a nivel local, las casetas del tramo Ocozocoautla–Arriaga también incrementaron sus tarifas a 70, 116 y 75 pesos, lo que amplió el impacto en rutas utilizadas por transporte de carga y pasajeros, en un estado donde más del 56 por ciento de la población ocupada depende de actividades que requieren movilidad constante, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Desde el sector transportista, las críticas se enfocaron en la falta de correspondencia entre el costo del peaje y el estado de las carreteras, al considerar que el mantenimiento no ha seguido el ritmo del incremento tarifario, mientras que cifras de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes señalaron que la red carretera federal en el sureste presenta niveles de conservación regular en más del 40 por ciento de sus tramos, lo que incidió en la percepción de los usuarios.
A la presión inmediata en el gasto diario se sumó un efecto acumulado que no ha pasado desapercibido, al considerar que la caseta de Chiapa de Corzo pasó de 45 pesos en 2022 a 105 en 2026, un incremento superior al 130 por ciento, en contraste con una inflación acumulada cercana al 28 por ciento en ese mismo periodo según el propio Inegi.
Mientras Caminos y Puentes Federales informó que el ajuste aplicado el 13 de abril correspondió a una actualización nacional de entre cuatro y seis por ciento tras el término de las tarifas 2025, la ausencia de un posicionamiento específico en la comarca mantiene la discusión sobre los criterios de estos incrementos, puesto que el país cuenta con más de tres mil kilómetros de autopistas concesionadas según la misma dependencia, muchas de ellas bajo esquemas donde el usuario final absorbe de manera directa el costo de operación.











































