Mientras 19 estados ya prohíben estas prácticas, la región mantiene paralizado el debate.
Organizaciones advierten que la falta de acción
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Mientras el país avanza hacia una legislación más humanitaria y respetuosa de los derechos de la
diversidad sexual, Chiapas permanece inmóvil. Es la única entidad de las 32 en México donde ni
siquiera se ha abordado el tema de las llamadas terapias de conversión, a pesar de que estas
prácticas ya están catalogadas como tratos crueles y degradantes por la ley federal. La omisión se
traduce a un plano moral.
La organización Yaaj México advirtió que la inacción de la entidad contrasta con el consenso
creciente que existe a nivel nacional. La llamada Ley #NadaQueCurar, que prohíbe los Esfuerzos
para corregir, reprimir o suprimir la Orientación Sexual, Identidad o expresión de género de las
personas (ECOSIG), ya fue aprobada en 19 estados y avalada por el Congreso de la Unión. Sin
embargo, en la entidad ni siquiera hay un dictamen sobre el tema, lo que refleja una desconexión
profunda con el mandato de justicia y protección a las víctimas.
En un estado donde la violencia estructural y los prejuicios aún marginan a la comunidad LGBT+,
ignorar el tema deja sin protección a quienes enfrentan estos abusos. Aunque a nivel federal ya se
castiga con prisión y multas a quien realice o financie terapias de conversión, el vacío legal local
impide que las víctimas accedan a una justicia efectiva en sus propias comunidades.
La resistencia en la comarca no solo perpetúa un esquema de impunidad, sino que envía un
mensaje claro, que el sufrimiento de las personas LGBT+ no merece ni siquiera ser debatido. Esto
ocurre en un contexto donde algunas de las prácticas asociadas con los ECOSIG incluyen violencia
sexual, electroshocks y aislamiento forzado, en especial en contra de jóvenes.
La armonización legal en el estado no puede postergarse más. Lo que está en juego no es un
debate de valores, sino la vida y dignidad de personas reales. Mientras otros territorios avanzan,
Chiapas sigue atrapado en el silencio, esto ignora una deuda histórica con su propia población
diversa.











































