La artista argentina conecta con su público mediante una propuesta fresca y audaz. Es un reflejo de su crecimiento personal y creativo
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
Blair acaba de romperla con su segundo álbum, Bar Scorpios, y no es para menos: este lanzamiento es una carta abierta que reafirma quién es y hacia dónde va. Más que música, su disco es un espacio donde se mezcla la intimidad con la fuerza, esa misma que logra que su público sienta que cada canción está escrita para ellos. Su conexión con los fans no es casualidad, es pura química.
Lo original de Bar Scorpios no solo está en las canciones, sino en cómo Blair decidió presentar el álbum, con una búsqueda del tesoro digital que puso a todo el mundo a hablar y a jugar con ella. Eso reflejó una artista que no teme innovar y que entiende el poder de construir comunidad desde la creatividad, no solo desde el escenario. Su voz ya se siente como una presencia necesaria.
Las colaboraciones en el disco le suman capas inesperadas y valiosas, con figuras como Dillom, Santiago Motorizado y Mariana Enriquez, quienes aportan a un universo sonoro y literario que hace que Bar Scorpios no sea un disco más, sino una experiencia completa. Blair demostró que su mirada artística es amplia y que su propuesta va mucho más allá de las canciones.
Este álbum es también una muestra clara del crecimiento de Blair, quien ahora sabe cómo contar su historia sin máscaras. Las letras son reflejos de una joven que se anima a mostrarse vulnerable, pero también a desafiar cualquier límite, lo que termina por conectar con una generación que busca autenticidad. En cada verso está la esencia de alguien que construye su camino con paso firme y originalidad.
Blair está viviendo un momento decisivo, y con Bar Scorpios lo confirma: no se trata solo de talento, sino de visión y de la capacidad para transformar cada tema en un relato que invita a sentir, pensar y acompañar. Más que una artista emergente, es una voz que llegó para quedarse y para hacer que sus seguidores la sientan como propia, disco tras disco.
¿Cómo te sientes de por fin liberar tu segundo álbum de estudio? “Justo también estaba hablando de que los tiempos de hoy en día son tan efímeros, el disco salió en abril y parece como si hubiese pasado mucho tiempo, pero bueno, también porque estamos cada vez más adictos a la inmediatez. Sin embargo, me encuentro muy contenta por las repercusiones que tuvo y que sigue teniendo y la gente que me escribe cosas todos los días sobre el disco, sobre cómo los hizo sentir hasta cómo interpretaron la historia, así que nada, contenta porque el público también lo entendió, que era lo que yo quería que sucediera”, mencionó.
Creo que este fenómeno que te ocurre y me refiero a esa sensación de que el disco tuviese mucho tiempo de estrenarse, tiene que ver con el hambre artístico, el cual consiste en soltar el proyecto que acabas de terminar y darle paso a lo nuevo. “Sí, total. Es complicado llevar a cabo toda esta cosa mental que tuve del disco conceptual, la historia y todo eso, pero la verdad que lo logré bastante bien. Al menos cuando vi los videos me di cuenta que todo lo que tenía en la mente hace dos años existía por fin. No obstante, el salto de una cosa a otra estuvo bastante complicado”, confirmó.
¿Es complicado aterrizar tus ideas de la mente al papel?“Un poco, o sea, la verdad que, por suerte, coincidí con la directora que se llama Dana Campanello, que costó igual, tuve que hablar con tres directores antes y desde la charla ya te das cuenta si hay conexión o no.
Con Dana desde la primera vez que nos vimos entendió 100 por ciento lo que yo quería hacer con este disco y también hubo coincidencias muy locas, por ejemplo, le dije que el disco se llamaría ‘Bar Scorpios’ y ella me mostró que tenía tatuado un escorpión en la palma de la mano, justo porque ella es escorpio. Entonces, como que ese tipo de casualidades me llaman la atención. Así que, estoy muy agradecida con ella porque es muy complicado cuando tú piensas una idea y que esa idea el 100 por ciento se ejecute, o sea, siempre se termina cumpliendo quizás en un 60 o 70 por ciento, pero siempre pasa en todos los proyectos y con los videos recientes me superó las expectativas”, aseguró.
La conexión es un elemento importante a la hora de colaborar en cualquier proyecto, pero ¿de qué forma tú lo has manejado a lo largo de tu carrera musical? “En cuanto a videos, la verdad que es bastante nuevo para mí porque es el primer disco que saco estando firmada con Sony y mi disco anterior, lo hicimos con cero presupuesto y fue un equipo muy reducido, o sea, las canciones, por ejemplo, las hicimos con mi mejor amigo, él las produjo, yo escribí y las mezcló y todo. Después los videos los grabé con mi celular.
Y en este disco fue distinto porque de repente había como 100 personas trabajando en el set. No voy a negar que da un poquito de miedo como entregarle a tu bebé a gente que no conoces y dejarte llevar por esa situación, pero uno se da cuenta desde la conexión que tienes con la otra persona si el proyecto va a funcionar o no.
Entonces yo, basándome en eso confié en Dana y en todo su equipo, toda la productora. Y nada, la verdad que estuvo increíble. El disco sí lo hicimos entre tres personas, que es Dante mi mejor amigo, el productor de mi disco anterior y Nico Cotton. Los discos me gustan hacerlo con un grupo chiquito de personas o que siempre las mismas personas trabajen a lo largo de todo el disco, para que después no quede como cuando tienes que hacer un trabajo grupal y cada persona hace su parte y lo junta. Siento que está bueno que sean como las mismas personas las que estáninvolucrados en todo el proceso, detalló.
También creo que ver la cantidad de personas que se encontraban involucradas en tu proyecto en un principio y ahora en la actualidad, es un como visualizar la evolución que has tenido como artista. “Eso pasa en todo, por ejemplo, en mis primeros shows acudieron 230 personas y ahora en la actualidad me encuentro tocando para miles. Ahí uno ya puede ver ese crecimiento, pero también lo observas detrás de bambalinas, donde existe un equipo de trabajo. Recuerdo que en mis inicios éramos como cuatro o cinco personas, seis como máximo y ahora tengo hasta monitorista, sonidista, luces, visuales, etc. Todo eso es muy lindo para mí porque es gente que tiene trabajo”, contestó.
Tu álbum se llama Bar Scorpios, el cual se encuentra conformado por 13 canciones y algo que llamó mi atención es la intro. ¿qué papel jugó la soledad en este material? “La soledad como un personaje del disco, casi a nivel de profecía, como nací sola, me siento sola, crecí sola y me voy a morir sola, sé cuál es mi final. En realidad, el núcleo del disco es la inocencia corrompiéndose, pero después si vos te pones como a analizar mejor la situación, te das cuenta de que si el personaje no hubiese estado tan solo, no hubiese hecho quizás las cosas que hizo, porque esto, por ejemplo, de que ella tiene una relación parasocial con Dios, no es porque esté loca, es porque se siente sola y es como su único consuelo, está en una depresión profunda que siempre siente que tiene que hacerle daño a otras personas para poder librarse de ella. También es porque no tenía un amigo o un familiar al lado que le diga no, así que al final, la soledad juega un papel importante en este material”, narró.
La canción ‘Todo Lo Que Tengo’ me gustó mucho y aterricé el mensaje sobre las veces que uno se encierra en su propio mundo y por miedo a explorar diversas posibilidades que nos brinda la vida, decidimos quedarnos en una zona de confort, aún sabiendo que esa posibilidad podría ser grandiosa. En este caso, ¿tú qué has aprendido sobre abrirte a las posibilidades de la vida? “Yo siento una similitud con la canción, por ejemplo, en este sencillo para escribirla me basé mucho en Rapunzel, ella queriendo conocer el mundo y la mamá diciéndole que el exterior es horrible y que le harán daño y ella dice que no le importa, que, pese a ello, quiere conocerlo.
Con la música quizás me pasó un poco eso a mí, tengo dos versiones, una es cuando yo quería dedicarme 100 por ciento a la música y estaba muy confiada en mí, sabía que me iba a ir bien y mi mamá me apoyaba en ello, pero como hobby, me decía que estudiara una carrera y yo deseaba salir al mundo exterior y no me importaba si me iba mal en el camino. Ahí encontraría la similitud y después encontraría otra en la que yo estoy del otro lado, que es cuando empecé a tocar en vivo.
Se relaciona con esto de que el equipo se agrandó y todo. Me acuerdo que al principio yo tenía mucho miedo porque era como, bueno, esta gente hay que pagarle y el show no sé si va a dar para los números. Sin embargo, ellos siempre me alentaron, me dijeron que no lo pensara como un gasto, sino como una inversión y al final sería para algo mejor”, puntualizó.
Crear un álbum es una tarea compleja, pero ¿para ti es un mayor reto hacer un disco con una compilación de diversos sencillos o comenzar desde cero un concepto?“En mi caso se me facilitó hacer un disco conceptual a diferencia si tuviera que hacer uno de temática libre porque era como casi un ejercicio lo que tenía que hacer, era sentarme y pensar, bueno, esta es la canción número cinco y al personaje le pasa tal cosa, como que en mi cabeza ya todo estaba muy numerado, así que eso me ayudó para achicar los márgenes y saber qué es lo que tenía que escribir.
Si no hubiera tenido un concepto y me enfrentaba a la hoja en blanco, no sabría en qué tema enfocarme de los mil que pasan por mi mente. Por lo tanto, para mí que soy una persona muy conectada al mundo de lo narrativo como el cine y la lectura, me fue más fácil crear esa historia”, abundó.
Considero que en ocasiones el verdadero reto para un artista es estructurar su etapa de postlanzamiento, lo que engloba gira de medios, marketing, presentaciones y habrá artistas que disfruten o no, esta parte de proyecto. En tu caso, ¿cómo lo has vivido? “La verdad la tarea de postlanzamiento ha sido complicada, porque tienes que mandar las mezclas, mandar a masterizar, la portada, que encima yo me encargo de eso, este último lo hice yo. Por ende, es laboriosa, pero al mismo tiempo hermoso, debido a que te motiva a mejorar y a comprometerte a presentarla en vivo, eso me ha llevado a llevar clases de baile, de canto y piano con la intención de hacer una buena presentación en el mes de agosto”, comentó.
¿Cómo es en la actualidad la relación que tiene Blair con la música? “La verdad reniego bastante cuando me siento a escribir, o sea, está muy romantizada la imagen del artista que se le prende la lamparita y escribe una canción. Es algo que puede pasar a veces y está buenísimo cuando sucede, pero en realidad la mayoría del tiempo uno frente al papel estando quizás una hora con una oración que no te rima y que no sabes cómo darle vuelta es bastante frustrante. Sin embargo, siento que cada vez esa sensación se disipa al menos para mí, esto debido a que voy aprendiendo cosas nuevas todos los días.
Quizás algo que me frustraba hace dos años, ahora es como que ya lo tengo normalizado, así que mi relación con la música ahora es muy linda. Disfruto el momento en que la canción empieza a tomar forma, porque te pones a pensar que eso no existía hace ocho horas y ahora ahí se encuentra. Hoy día tengo dos discos y ese proceso me ha hecho enamorarme más de la música”, finalizó.











































