Autoridades limpiaron y cerraron el área ocupada con vallas metálicas para evitar futuras invasiones
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
Durante años, el estacionamiento del Hospital de las Culturas en San Cristóbal de Las Casas funcionó como un improvisado refugio para decenas de personas que aguardaban noticias de sus familiares internados. Sin acceso a condiciones mínimas de higiene ni protección ante las inclemencias del clima, más de 70 personas vivieron allí entre carpas, maderas y plásticos. Este fin de semana, esa situación cambió, todas fueron reubicadas a un albergue construido junto al nosocomio.
La reubicación, que se realizó en coordinación entre autoridades municipales y cuerpos de seguridad, se desarrolló de manera pacífica. Personal de Servicios Públicos, Protección Civil y Policía Municipal realizó labores de limpieza y retiro de materiales. Para evitar una nueva ocupación, se instalaron vallas metálicas que cerrarán el acceso al espacio liberado. Según el ayuntamiento, el área servirá ahora como helipuerto para trasladar a pacientes en situación crítica.
La creación del albergue representa una excepción positiva en un contexto donde, según datos de la Red por los Derechos de la Infancia, el 42 por ciento de hospitales públicos en Chiapas carecen de espacios adecuados para familiares de pacientes. Además, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) señaló que uno de cada tres chiapanecos vive a más de una hora de distancia de un hospital de segundo nivel, lo que obliga a muchas familias a permanecer cerca de las unidades médicas sin posibilidades de regresar a sus comunidades cada día.
La intervención también respondió a la necesidad de mantener condiciones higiénicas en áreas hospitalarias. La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) reportó en 2023 que la comarca es una de las entidades con mayor riesgo por contaminación en espacios de espera cercanos a hospitales. El patio ahora liberado servirá para mejorar la logística médica y de emergencia, y evitar riesgos para pacientes y acompañantes.
Aunque la iniciativa surgió desde el anonimato ciudadano, el modelo puede marcar una pauta replicable. En un estado donde el 65 por ciento de la población vive en pobreza, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), la presencia de infraestructura solidaria y adecuada no es solo un acto de filantropía, es una medida urgente de justicia social.











































