Especialistas advirtieron que, pese a su rapidez, se deben cumplir obligaciones como pensión y visitas
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
En Chiapas, el divorcio incausado se ha consolidado como una alternativa legal para quienes buscan poner fin a su matrimonio de manera más rápida y privada. Esta figura jurídica permite que uno de los cónyuges solicite la disolución del vínculo sin tener que demostrar culpabilidad, protegiendo la intimidad de la pareja. Según datos del Consejo de la Judicatura del estado, cerca del 28 por ciento de los divorcios registrados en 2024 se realizaron bajo este procedimiento.
El proceso se tramita ante juzgados familiares, no en el Registro Civil, y requiere documentación básica como actas de matrimonio y nacimiento, identificación oficial y testigos. Durante la audiencia, el juez puede mediar para establecer acuerdos sobre custodia, alimentos y convivencia, lo que garantiza que los derechos de los hijos sean prioridad. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el 62 por ciento de los divorcios con hijos menores incluye resolución sobre custodia y pensión alimenticia.
El divorcio incausado ofrece beneficios claros frente al procedimiento tradicional, reduce el desgaste emocional, acorta los tiempos legales y evita la exposición pública de conflictos privados. En la comarca, donde el promedio de duración de los divorcios convencionales alcanza los ocho meses, este trámite puede concluir en menos de la mitad del tiempo, favoreciendo a quienes buscan un cierre ágil y ordenado de su relación.
No obstante, especialistas en derecho familiar advirtieron que la rapidez no debe sustituir la responsabilidad. Los padres deben cumplir con las obligaciones derivadas de la separación, como asegurar pensión alimenticia, visitas regulares y acuerdos claros sobre la educación y bienestar de los hijos. Datos del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) revelaron que uno de cada tres padres separados no cumple con la pensión alimenticia, lo que evidencia la necesidad de vigilancia judicial.
El divorcio incausado reflejó un cambio en la percepción social sobre la ruptura matrimonial, al priorizar la eficiencia y la protección de la familia. Según la Secretaría de Gobernación, el índice nacional de divorcios incausados aumentó un 15 por ciento entre 2022 y 2024, lo que indica que cada vez más parejas optan por esta vía como un mecanismo práctico y menos conflictivo.











































