La caída de apoyos golpea con más fuerza a comunidades rurales, donde los hogares dependen de esos ingresos
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
El desplome de 56.8 por ciento en las transferencias bancarias hacia los hogares de Chiapas durante los últimos dos años no es solo una cifra, es un reflejo de la fragilidad económica que arrastra el estado frente al resto del país. La reducción, que pasó de dos mil 431 pesos en 2022 a apenas mil 51 en 2024, reveló cómo se estrechan las fuentes de ingreso disponibles para las familias, al mismo tiempo que se amplía la brecha con el promedio nacional.
La caída se vuelve más preocupante cuando se observa el contexto social. De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), la comarca concentra la mayor proporción de población en pobreza en México, con 67.4 por ciento en esa condición y 28.2 por ciento en pobreza extrema. A ello se suma que el 84.6 por ciento de los jóvenes carece de acceso a servicios de salud, según la Encuesta Intercensal 2020, mostró que los ingresos perdidos por transferencias impactan en hogares ya de por sí expuestos a múltiples carencias.
Otro dato que da cuenta del desequilibrio económico es la dependencia de remesas internacionales. El Banco de México reportó que en 2023 la entidad recibió seis mil 320 millones de dólares en remesas, ubicándose entre los cinco estados que más dependen de estos envíos. Esta paradoja evidenció que, mientras el flujo de dinero del extranjero crece, el soporte interno mediante transferencias se desploma, lo que deja a las familias en una situación ambivalente, más dependientes del exterior y con menos respaldo local.
La dinámica también se reflejó en la generación de empleo. Según el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el estado registró apenas 265 mil empleos formales al cierre de 2024, cifra que representó menos del tres por ciento de la fuerza laboral estatal, lo que significa que la mayoría depende del sector informal o de ingresos complementarios como apoyos y transferencias.
Mientras el ingreso urbano y rural a nivel nacional creció en promedio 10.83 por ciento y 0.79 por ciento de manera respectiva, el territorio retrocedió 4.33 por ciento en ciudades y 12.36 por ciento en el campo, según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH,2024). El informe del Observatorio Ciudadano del Fomento Económico de Chiapas (FEC) advirtió que este retroceso exigió una revisión urgente de las políticas sociales y de los programas de transferencias en el estado.











































