Copainalá pidió proyectos de verdadero impacto social en salud, educación e infraestructura, no actos de autopromoción
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
La reciente “inauguración” de la cancha de fútbol rápido en Copainalá ha desatado indignación y críticas ciudadanas. Aunque el acto fue presentado como un proyecto nuevo, la realidad es que solo se trató de la instalación de césped sintético en una cancha que ya existía. Usuarios en redes sociales calificaron la acción como una simulación política, diseñada para proyectar logros que no corresponden a nuevas inversiones.
Encuestas locales señalaron que el 68 por ciento de los habitantes de Copainalá consideró que este tipo de inauguraciones infladas generan desconfianza hacia las autoridades municipales.
El descontento social se centró en la percepción de que recursos públicos podrían estar siendo utilizados en acciones de bajo impacto. Datos de la Secretaría de Planeación Estatal indicaron que, en Copainalá, solo el 42 por ciento de los centros deportivos cuenta con mantenimiento regular, mientras que el 58 por ciento enfrenta rezagos en infraestructura básica. Esto hace que la presentación de trabajos menores como grandes logros resulte sensible para la población.
Más allá de la polémica, la situación reflejó un desafío en la gestión pública, equilibrar la promoción de obras con la transparencia en el uso de recursos. Estadísticas oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) revelaron que el 34 por ciento de los municipios chiapanecos enfrenta retrasos significativos en proyectos deportivos y recreativos, situación que genera frustración ciudadana cuando se destacan acciones menores como “grandes logros”.
Los ciudadanos exigieron que las autoridades municipales se enfoquen en proyectos de impacto social real, en un contexto donde educación, salud e infraestructura todavía registran déficits importantes. Según el Observatorio de Políticas Públicas de Chiapas, el 61 por ciento de la población considera prioritario invertir en obras que mejoren la calidad de vida en lugar de aparentar eficiencia a través de eventos mediáticos.











































