En Chiapas, la Sección 7 definirá en asamblea estatal la forma en que se aplicará la suspensión de labores
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
La Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) anunció un paro nacional de 24 horas para el próximo 17 de octubre, una medida que busca presionar al Gobierno Federal ante el estancamiento en el cumplimiento de sus demandas. Aunque aún no se ha definido si habrá marchas o plantones, el mensaje es claro, el magisterio no está dispuesto a dejar que sus reclamos queden en el olvido.
El movimiento se extenderá por estados con fuerte presencia sindical como Chiapas, territorio donde las aulas suelen convertirse en escenario de disputa política y social. Solo en el estado, la Sección 7 agrupa a más de 80 mil docentes, y será este viernes cuando definan la forma en que se aplicará la suspensión de labores tras su asamblea estatal.
Entre las principales exigencias, la CNTE insistió en la abrogación de la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) de 2007 y de las reformas educativas impulsadas por los gobiernos de Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador. A su juicio, dichas reformas no han garantizado justicia laboral ni una educación pública más equitativa. El gremio demanda además un sistema solidario de pensiones que sustituya al modelo individualizado que, según denunciaron, ha precarizado la jubilación de miles de maestros.
La inconformidad también apuntó al incremento salarial del 10 por ciento anunciado por la presidenta de México. De acuerdo con los docentes, este aumento fue excluyente. En contraste, cifras de la Secretaría de Educación Pública revelaron que más del 40 por ciento del personal educativo en el país percibe menos de 12 mil pesos mensuales, mientras que el Instituto Mexicano para la Competitividad ubicó a los maestros de educación básica entre los trabajadores con menor crecimiento salarial real en la última década.
El trasfondo del paro no es solo económico. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), más del 30 por ciento de las escuelas públicas del país carecen de infraestructura básica, y en estados del sur el rezago educativo afecta a seis de cada 10 estudiantes. Para la CNTE, esta realidad demuestra que la “reforma” no ha transformado el sistema, sino que ha profundizado la desigualdad. El 17 de octubre, los maestros volverán a las calles, no solo por su salario, sino por el derecho a una educación pública digna y escuchada desde abajo.











































