Frente a esta epidemia, se requiere educación nutricional, acceso a tratamiento médico y políticas públicas que fomenten hábitos saludables
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
El estado de Chiapas enfrenta una crisis, la mortalidad por diabetes alcanza niveles alarmantes. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en 2023 la tasa de defunciones por diabetes en la entidad fue de 101.8 por cada 100 mil habitantes, por encima del promedio nacional de 95.8. Especialistas destacaron que, junto con las enfermedades del corazón, estas causas explican cerca del 49.4 por ciento de todos los fallecimientos en México, lo que evidenció la magnitud del reto en salud pública.
Durante el 2023, la comarca reportó siete mil 171 muertes por problemas cardíacos y cuatro mil 531 por diabetes, es decir, un promedio diario de 12.4 defunciones relacionadas con esta enfermedad metabólica. Esta situación no solo representa pérdidas humanas, sino que reflejó vacíos graves en la prevención, el acceso a tratamiento y la educación sanitaria, en especial en zonas rurales y marginadas.
A nivel nacional, el Inegi también señaló que la diabetes representó el 13 por ciento de todas las muertes en 2021, y que el 74.9 por ciento de los fallecimientos por esta enfermedad correspondieron a personas no insulinodependientes. Los especialistas del Instituto Nacional de Salud Pública, advirtieron que estos datos mostraron la expansión de una epidemia que afecta tanto al sistema de salud como al bienestar de las familias.
El consumo excesivo de bebidas azucaradas y productos ultraprocesados es uno de los factores principales que vincula la diabetes con enfermedades cardiovasculares. Según el Instituto Nacional de Salud, México lidera el consumo per cápita de bebidas azucaradas a nivel mundial, y esto se reflejó en el aumento de casos de diabetes tipo dos y problemas cardíacos, en particular en poblaciones con menor acceso a alimentos frescos y nutritivos.
Frente a este panorama, especialistas coincidieron en que enfrentar la diabetes en la región requiere medidas integrales, educación nutricional, acceso oportuno a atención médica y políticas preventivas efectivas. Cuando cada día fallecen 12 personas por una enfermedad prevenible, la problemática se vuelve no solo sanitaria, sino social y política, esto plantea un reto urgente para autoridades y ciudadanos por igual.











































