Entre enero y julio se documentaron más de mil 100 percances
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
En Chiapas, la movilidad se ha convertido en un tema de vida o muerte. Las cifras más recientes revelan un panorama preocupante: tan solo en los primeros siete meses de 2025, el estado registró una tasa de mortalidad por accidentes viales de 13.78 muertes por cada 100 mil habitantes, una cifra que supera la media nacional y que coloca a la entidad en un escenario crítico. Los datos preliminares del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) apuntan a más de mil 100 percances ocurridos entre enero y julio, la mayoría vinculados a choques entre vehículos.
Entre las víctimas más frecuentes figuran los motociclistas, especialmente jóvenes de 15 a 39 años, un grupo que se ha convertido en el rostro más visible de esta emergencia vial. Shiomara, integrante del Organismo de Seguridad Vial, alerta que esta problemática no solo tiene raíces profundas, sino que sigue creciendo. “En lo que va del 2025, en Chiapas se ha registrado una elevada tasa de mortalidad por accidentes viales: 13.78 muertes por cada 100 mil habitantes, cifra que supera la media nacional… Los más afectados son los motociclistas”, afirmó.
La combinación de velocidad, falta de equipo de protección, y zonas urbanas con infraestructura limitada ha creado un cóctel mortal para quienes se desplazan en motocicleta. Esta situación se replica a nivel nacional, donde las autoridades advierten que México podría enfrentar hasta 25 mil 434 muertes anuales por incidentes viales, de acuerdo con datos del Monitor Vial 2025. “Además del impacto humano, este problema representa un costo económico altísimo: estimado en aproximadamente 2.63 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB)”, señaló Shiomara.
El impacto económico, aunque abrumador, queda opacado frente al dolor humano que dejan estos siniestros. Familias enteras cargan con ausencias irreparables, y comunidades completas resienten la pérdida de jóvenes que son fuerza laboral, sostén familiar y parte activa de la vida social.
Las salas de urgencias también resienten esta crisis. En el Hospital Jesús Gilberto Gómez Maza, perteneciente al programa IMSS-Bienestar, los motociclistas ya superan a los automovilistas en número de accidentes atendidos. Solo entre el 1 de enero y el 30 de agosto, se reportaron 158 personas accidentadas por moto, frente a 126 por accidentes de automotores. “Esto lo dice todo”, reforzó Shiomara, al subrayar que la tendencia revela un cambio alarmante en los riesgos de movilidad.
La problemática requiere acciones inmediatas y coordinadas. Por ello, el Organismo de Seguridad Vial lanzó un llamado urgente para motociclistas, conductores, instituciones y ciudadanía en general. Entre las recomendaciones destacan el uso obligatorio de casco certificado, el respeto a los límites de velocidad, evitar conducir bajo los efectos del alcohol y exigir mejores condiciones de movilidad en las zonas urbanas y rurales.
Cada cifra, detrás de su frialdad numérica, representa una vida apagada, un proyecto truncado y una familia sumida en el duelo. La crisis vial en Chiapas es un llamado a replantear la movilidad, repensar comportamientos cotidianos y reforzar la seguridad desde todos los frentes.











































