Un proyecto sin planeación ni seguimiento técnico expuso la fragilidad de la infraestructura estatal
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
El proyecto carretero de Ocosingo-Toniná fue presentado como una obra de desarrollo que beneficiaría a comunidades que han permanecido aisladas por tantos años, la promesa de mejorar la conectividad entre localidades, captar mayor turismo y derrama económica, quedó en el olvido. En ese sentido, la obra pública fue mal planificada, al generar un efecto contrario al que se tenía contemplado por las autoridades del estado, puesto que lejos de comunicar dejó expuesto y agravó el rezago en vez de reducirlo.
Sin bases técnicas ni planeación visible, la obra se limitó a arrojar grava y arena sobre una carpeta dañada, una práctica que especialistas consideraron de alto riesgo. No es un hecho menor si se considera que, según la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), seis de cada 10 carreteras estatales en el sureste presentan deterioro por mantenimiento deficiente, no por falta de recursos, sino por mala ejecución.
Con la llegada de las precipitaciones, el trabajo mal realizado quedó al descubierto, los baches regresaron con mayor profundidad y el tránsito diario se volvió una constante. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, indicaron que el 32 por ciento de los accidentes carreteros en la entidad ocurrió en vías secundarias en mal estado, una estadística que hoy cobra sentido para quienes circulan entre Ocosingo y Toniná con temor constante.
El abandono de la empresa encargada del mantenimiento y la construcción del proyecto aceleró la problemática, no hubo seguimiento, correcciones ni rendición de cuentas, pese a que se habló de una inversión significativa, de acuerdo con la Auditoría Superior de la Federación, más del 20 por ciento de las obras públicas estatales en México presentan irregularidades por incumplimiento o abandono, un patrón que parece repetirse en esta carretera sin consecuencias visibles.
Para una región donde el turismo cultural representa cerca del 15 por ciento de la actividad económica local, según la Secretaría de Turismo de la región, una vía en mal estado desalienta visitantes, encarece el transporte y limita oportunidades, la carretera Ocosingo–Toniná no solo se encuentra deteriorada, sino es el reflejo de una promesa de desarrollo que quedó inconclusa.











































