Cumplir con los porcentajes legales no equivale a obtener el registro, dado que, la validación integral definirá quiénes superaron el filtro
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
El camino para convertirse en partido local en Chiapas no se resolverá en las asambleas, este paso culminará en el escritorio. Aunque cuatro organizaciones lograron cumplir con la realización formal de sus reuniones, el Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC) advirtió que marzo será el mes clave para definir quiénes de manera definitiva superaron la prueba legal y cuáles otros se quedarán fuera del proceso.
La verificación minuciosa de dicha etapa para obtener el registro no es sencilla, puesto que las autoridades electorales cruzan padrones, afiliaciones y asistencias para descartar simulaciones. La ley pide que cada organización acredite al menos el 0.26 por ciento del padrón electoral en asambleas municipales, distritales o estatales, lo que en la comarcaequivale a poco más de nueve mil personas si se consideraun padrón superior a los 3.5 millones de electores registradosde manera oficial.
El proceso también busca erradicar las malas prácticas electores, tales como el reciclaje o simulación de nuevosmilitantes. Datos electorales indicaron que en procesos anteriores hasta 15 por ciento de los asistentes a asambleas intentaron aparecer en más de una organización, lo que invalidó reuniones completas. Un solo ajuste en la lista puede desarmar una asamblea y, con ello, echar abajo meses de trabajo político.
Además, cumplir con el número de asambleas no garantiza el registro, puesto que, el IEPC revisará documentación, legalidad de convocatorias y autenticidad de afiliaciones, en una situación donde solo el 40 por ciento de las organizaciones que inician estos procesos a nivel estatal suelen llegar a la etapa final de validación, según antecedentes de procesos locales recientes.
Mientras tanto, las agrupaciones tienen prohibido asumirse de manera pública como partidos, puesto que, la autoridad electoral recuerda que adelantarse puede derivar en sanciones. El registro no es automático ni político, sino técnico. Marzo no marcará un nacimiento partidista, más que nada funcionará como una depuración de aquellas organizaciones que cumplieron la ley y quiénes solo alcanzaron a cumplir el trámite.











































