El riesgo de intoxicaciones por especies venenosas plantea un desafío para la salud en comunidades de Los Altos
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
La temporada de lluvias en Los Altos de Chiapas transforma el paisaje, cubriendo los bosques de un vibrante verde y dando paso a la aparición de decenas de especies de hongos silvestres. Para las comunidades indígenas, estos hongos son parte integral de su cultura, utilizados por sus propiedades alimenticias, medicinales y tradicionales. Sin embargo, junto a esta riqueza natural surge un peligro que no puede ser ignorado: la presencia de hongos tóxicos y potencialmente mortales.
Miguel Valdez Galán, jefe de la Jurisdicción Sanitaria zona Altos, señaló que en esta época hay un notable aumento en la producción y proliferación de hongos de diferentes tipos. “En temporada de lluvias, en algunas zonas de Los Altos de Chiapas, en zonas indígenas, sí hay nacimiento, producción y proliferación de hongos de varios tipos”, indicó Valdez, quien alerta sobre la necesidad de tener cuidado con las especies que se consumen.
Chiapas alberga más de 500 especies de hongos identificadas, de las cuales aproximadamente 300 son comestibles. Estas variedades son fundamentales en la gastronomía tradicional de los pueblos tsotsiles y tseltales. Sin embargo, el experto advirtió que también existen hongos venenosos cuya ingestión accidental puede tener consecuencias devastadoras. “Encontramos tres especies venenosas, tóxicas, mortales. Inclusive llegamos a tener la amenaza de un probable caso que se comprobó y efectivamente no tuvo nada que ver con ningún contacto de hongo, pero aprovechar la situación para dar a conocer a la ciudadanía que mejor ahorita, en temporada de nacimiento y producción de este tipo de vegetales, no los consuma”, enfatizó Valdez.
Las intoxicaciones por hongos pueden causar síntomas graves como vómitos, mareos, pérdida de conciencia, convulsiones e incluso la muerte. Por ello, las autoridades sanitarias hacen un llamado a la población para que no recojan ni consuman especies silvestres sin tener un conocimiento especializado. “El veneno del hongo es impresionantemente letal. Te da mucho vómito, mareo, pérdida de conciencia y convulsiones, entonces te tienes que acercar lo más rápido a una unidad médica”, advirtió Valdez.
A pesar de los riesgos, el consumo de hongos silvestres sigue siendo una práctica arraigada en las comunidades indígenas, donde se conocen ciertas variedades que son consideradas seguras y forman parte de la tradición culinaria. Sin embargo, expertos insisten en la importancia de evitar la recolección de hongos sin la supervisión de personas capacitadas que puedan identificar las especies comestibles de las tóxicas.
La llegada de la temporada de lluvias no solo representa una oportunidad para disfrutar de la riqueza natural que ofrecen los hongos, sino también una responsabilidad compartida en la protección de la salud comunitaria. Las autoridades sanitarias recomiendan a todos los habitantes mantenerse alertas y acudir de inmediato a los centros médicos ante cualquier síntoma de intoxicación, asegurando así que la tradición no se convierta en un riesgo letal.











































