La ciudad recibe presión constante de 15 municipios y 27 nacionalidades
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
El constante aumento del flujo migratorio en la frontera sur ha puesto a Tapachula al borde de un colapso en su infraestructura y servicios públicos, alertó el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), Jorge Zúñiga Rodríguez. La ciudad, con capacidad diseñada para 500 mil habitantes, ahora enfrenta la demanda de cerca de 700 mil personas, incluyendo residentes, migrantes y población flotante de municipios aledaños, lo que agrava las carencias en agua, drenaje y transporte.
Una de las dificultades más apremiantes es la limitada capacidad para procesar trámites migratorios. En la actualidad, solo 10 dispositivos biométricos operan en la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), insuficientes para atender a cerca de mil personas diarias. Esta insuficiencia no solo retrasa los procesos, sino que dificulta la integración de migrantes y pone presión adicional en los recursos locales.
Los datos oficiales revelaron un panorama preocupante, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportó que Tapachula ha incrementado su población en un 28 por ciento durante la última década, y el Consejo Nacional de Población (CONAPO) estimó que el flujo migratorio anual supera las 100 mil personas. A esto se suma que solo el 65 por ciento de la infraestructura hidráulica de la ciudad está en condiciones óptimas, según la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), un factor crítico para la calidad de vida ante el aumento demográfico.
Zúñiga hizo un llamado a la participación de la iniciativa privada para ampliar la capacidad tecnológica y operativa, proponiendo la inversión en más equipos biométricos para agilizar los trámites y aliviar la presión sobre las instituciones públicas. Sin embargo, también señaló que la burocracia y la corrupción siguen siendo obstáculos importantes para cualquier mejora sustancial en la atención a migrantes y servicios urbanos.
El líder empresarial reconoció que, pese a los retos, muchos migrantes optan por establecerse en Tapachula atraídos por las oportunidades laborales y la relativa seguridad. Sin embargo, insistió en que solo una coordinación efectiva entre Gobierno, sector privado y sociedad civil podrá evitar una crisis urbana mayor.











































