A pesar de números alentadores, familias enfrentan la realidad del regreso a clases
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
El 1 de septiembre, las calles de Chiapas recobraron su movilidad con el tan esperado regreso a clases. La emoción y la nostalgia se entrelazan en un ciclo que marca el inicio de un nuevo año escolar. En comunidades tanto urbanas como rurales, madres, padres y niños se preparan para retomar una rutina que, después de meses de descanso, es largamente esperada.
“‘El detalle es el cabello… que no lo pueden dejar, por eso, está largo. Ese es el problema: que está largo. Él va a primero; ya está acostumbrado a levantarse temprano, a las seis. Entran a las ocho, pero como vivimos cerca, a las 7:40 salimos de la casa’”, relató Luz Leticia, madre de familia, mientras su hijo se preparaba para su primer día de clases. Su testimonio refleja la mezcla de ansiedad y alegría que caracteriza este tiempo del año, donde la organización y los preparativos se vuelven parte de la rutina familiar.
Adriana, otra madre de familia, también comparte su experiencia: “Ya estábamos preparadas para el regreso a clases: ya todo listo; la niña también sabía, ya bien organizados”. Estas escenas cotidianas de preparación contrastan con las cifras oficiales del inicio del ciclo escolar 2025-2026 en la entidad, que revelan la magnitud del sistema educativo en el estado.
Según los datos, la matrícula total asciende a un millón 841mil 863 estudiantes, inscritos en 20 mil 697 instituciones educativas distribuidas en los 124 municipios de la comarca. Esta cifra refleja no solo el compromiso del estado con la educación, sino también el desafío de garantizar que cada niño tenga acceso a una enseñanza de calidad.
Desglosando por niveles educativos, la educación inicial atiende a 27 mil 926 alumnos en 200 grupos repartidos en 531 escuelas. El preescolar cuenta con 293 mil 021 menores en 14 mil 072 grupos y siete mil 255 escuelas. La primaria, por su parte, concentra la mayor matrícula con 794 mil 402 estudiantes en ocho mil 335 escuelas. La secundaria registra 292 mil 302 alumnos en dos mil 729 planteles. Para atender esta demanda, el sistema educativo local cuenta con 91 mil 927 docentes, quienes son fundamentales en el proceso de aprendizaje y formación de los estudiantes.
Así comienza un nuevo ciclo escolar en la región, marcado por los ritmos de las familias: madrugones, preparativos de último minuto, uniformes recién planchados y mochilas listas para ser llenadas de libros y materiales. Sin embargo, este regreso también plantea retos, como asegurar que la cobertura educativa se mantenga y que la calidad de la enseñanza no se vea comprometida.
Mientras las familias se adaptan a la rutina escolar, las autoridades educativas trabajan arduamente para garantizar que más de 1.8 millones de niños y jóvenes en el estado reciban la educación que merecen. Este compromiso es esencial para el desarrollo personal y profesional de cada estudiante, así como para el progreso de la sociedad en su conjunto.











































