La atención médica resulta insuficiente para responder al crecimiento de contagios en comunidades vulnerables
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
El sistema de salud en Chiapas enfrenta una presión ante el repunte simultáneo de enfermedades infecciosas y crónicas, que van desde infecciones intestinales hasta la diabetes tipo dos. El panorama no es menor: la entidad se ha colocado entre los primeros lugares nacionales en diagnósticos de VIH, lo que reflejó una combinación de debilidades en la prevención, falta de atención temprana y persistentes barreras de acceso a servicios médicos en comunidades rurales e indígenas.
De acuerdo con la Secretaría de Salud Federal, el estado ya suma más de 300 nuevos casos de VIH en lo que va del año, frente a los 200 del mismo periodo de 2023. El repunte no solo alarmó por la velocidad de propagación, sino porque, según el Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH/Sida y Hepatitis (CENSIDA), en México apenas el 63 por ciento de las personas diagnosticadas accede a un tratamiento antirretroviral oportuno, lo que pone en riesgo a los pacientes y agrava la cadena de transmisión.
El escenario no se limitó a enfermedades de transmisión sexual. Infecciones gastrointestinales como la enteritis bacteriana subieron en cuestión de meses, mientras que la giardiasis y la helmintiasis ya superaron los cinco mil diagnósticos. A nivel nacional, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) estimó que estas enfermedades representaron la tercera causa de consulta médica en menores de 10 años, lo que refuerza la vulnerabilidad de la población infantil chiapaneca.
En paralelo, los padecimientos respiratorios y neurológicos también se dispararon. La tosferina y la meningitis registraron un repunte visible. En este rubro, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió que México es uno de los cinco países de América con más casos de tuberculosis activa, y la comarca aportó un porcentaje creciente, solo en su variante pulmonar se pasó de 22 a 27 diagnósticos en 2024, además de 136 casos en otras formas no especificadas.
El panorama se agrava con las enfermedades crónico-degenerativas. La diabetes tipo dos sumó cerca de mil casos adicionales, según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT, 2022), la prevalencia de sobrepeso y obesidad en adultos alcanza el 71 por ciento, un factor que multiplica riesgos. Ante este contexto, especialistas coinciden en que la entidad no solo enfrenta un problema epidemiológico, sino un reto de políticas públicas para prevenir y atender padecimientos que avanzan más rápido que la capacidad de respuesta institucional.











































