El dueño del predio exige 400 mil pesos, mientras habitantes consideran la cifra excesiva
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
La llamada Ruta del Café, una de las carreteras más emblemáticas y estratégicas para la economía del Soconusco, se encuentra detenida. Tras el colapso del puente principal, los trabajos del paso provisional quedaron en pausa por un desacuerdo entre la Comisión Estatal de Caminos y el propietario de la finca Chapultepec, quien exige una compensación económica por el uso temporal de su terreno. Mientras tanto, decenas de comunidades siguen incomunicadas.
La tensión reflejó una vieja herida en la infraestructura chiapaneca, la dependencia de acuerdos privados para mantener activa una red carretera que conecta zonas cafetaleras con los mercados nacionales. Según datos del Instituto Mexicano del Transporte, el 36 por ciento de los caminos rurales en Chiapas presentan algún tipo de daño estructural, y más del 40 por ciento de los municipios dependen de vías sin mantenimiento continuo. La parálisis de la Ruta del Café expuso, las grietas de un sistema que colapsa cada vez que falta coordinación entre Estado y particulares.
El propietario del predio en disputa aseguró que su exigencia no busca frenar las obras, sino establecer un trato justo, 400 mil pesos por el uso temporal de 400 metros de terreno. Afirmó que está dispuesto a firmar un contrato y que el espacio será devuelto en las mismas condiciones. Sin embargo, para los habitantes de la zona, esa propuesta representa una carga injustificada, puesto que consideran que el terreno ha permanecido abandonado durante años y que el propio dueño utiliza la misma carretera para acceder a su finca.
Mientras el diálogo permanece estancado, los productores de café y plátano enfrentan pérdidas diarias por el aislamiento. De acuerdo con la Secretaría de Agricultura, la comarca genera el 38 por ciento del café mexicano y el 22 por ciento del plátano nacional, gran parte provien de esta región. Cada semana de retraso en la Ruta del Café representa un golpe directo a la cadena productiva y al sustento de cientos de familias rurales.
La Comisión Estatal de Caminos no ha informado cuándo podrían retomarse los trabajos, aunque se estimó que, de no alcanzarse un acuerdo en los próximos días, los costos logísticos podrían incrementarse hasta en un 15 por ciento, según el Colegio de Ingenieros Civiles de la región. En un estado donde el 72 por ciento de la red carretera depende de tramos rurales, la falta de acuerdos no solo frena una obra, frena la vida cotidiana de comunidades enteras que hoy esperan volver a tener paso libre.











































