La falta de ayuda, altos costos y condiciones climáticas adversas han llevado al cultivo a un punto crítico
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
La soya, uno de los cultivos que durante décadas sostuvo la economía agrícola del Soconusco, atraviesa su peor crisis en más de 30 años. Productores de la región advirtieron que el grano podría desaparecer si no se interviene con urgencia. Por ello, el Consejo de Soyeros del Soconusco solicitó al Gobierno federal apoyo financiero para adquirir semillas provenientes de Brasil, país que lidera la producción mundial con más de 162 millones de toneladas anuales, según la FAO.
El representante del organismo en Tapachula, Carlos González Solís, señaló que en una década la superficie de siembra pasó de 20 mil a solo cuatro mil hectáreas, una caída del 80 por ciento, mientras que el rendimiento promedio no supera las dos toneladas por hectárea. En contraste, las variedades brasileñas pueden alcanzar hasta cinco toneladas por hectárea, lo que asegura permitiría reactivar la producción en municipios como Tapachula, Mazatán, Frontera Hidalgo y Tuxtla Chico, donde cerca de tres mil familias dependen de este cultivo.
La falta de investigación agrícola nacional, sostuvo, ha dejado a los productores sin alternativas rentables. El costo de producción por hectárea asciende a 15 mil pesos, mientras que el precio de venta del grano ronda los siete mil pesos, una diferencia que vuelve inviable la siembra. En Chiapas, según datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), la producción de soya cayó un 73 por ciento entre 2012 y 2024.
Para González Solís, importar semillas brasileñas no sería un gasto, sino una inversión estratégica. Estimó que se necesitarían alrededor 300 toneladas de semilla con un costo aproximado de un millón 200 mil pesos. Con esa inversión, aseguró, se podría recuperar la producción local en menos de tres ciclos agrícolas, fortaleciendo la soberanía alimentaria y reduciendo la dependencia de importaciones, que en 2024 superaron las 6.5 millones de toneladas a nivel nacional, de acuerdo con la Secretaría de Economía.
El Consejo pidió que la presidenta de México considere la compra de las semillas dentro de los programas federales de apoyo al campo. Los productores sostuvieron que la soya del Soconusco no solo representa una fuente de ingresos, sino un patrimonio agrícola que hoy está en riesgo de desaparecer.











































