Más de 150 familias y sus cultivos han sufrido daños económicos durante más de dos décadas por descuidos
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Más de 20 años después de la inauguración del Aeropuerto Internacional Ángel Albino Corzo, las rancherías aledañas enfrentan inundaciones y pérdidas económicas derivadas de un mal análisis de impacto ambiental. El canal construido para proteger la pista del aeropuerto canalizó el agua de escurrimientos del cerro La Cañada hacia las comunidades, esto superó la capacidad de los arroyos locales.
El canal, de dos kilómetros de largo y cinco metros de altura en su vértice mayor, concentró los flujos de agua desde más de 100 metros de altura, lo que afectó a más de 150 familias, según registros de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (SEMAHN). La infraestructura hidráulica de la zona colapsa cada temporada de lluvias, después de arrastrar lodo y dañar caminos, escuelas y viviendas.
El impacto económico es visible, propiedades que antes eran productivas se han vuelto improductivas y los cultivos sufren pérdidas constantes. Las familias han reportado que la ganadería y la agricultura se vuelven inviables por la imposibilidad de trasladar los productos a la ciudad. Según datos de la Secretaría de Desarrollo Rural, más del 70 por cientp de los cultivos en la zona han sido afectados por inundaciones recurrentes.
La degradación ambiental también ha reducido el valor de las propiedades. La Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) estimó que la saturación de cauces artificiales y naturales ha disminuido hasta en 40 por ciento el valor de predios en áreas inundables alrededor del aeropuerto. Esta situación reflejó la falta de integración de la comunidad en la planificación de obras de mitigación de riesgos.
Especialistas en desarrollo urbano y ambiental advirtieronque la experiencia de estas rancherías evidencia la necesidad de revisar y actualizar estudios de impacto ambiental. Datos de Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales(SEMARNAT) indicaron que más de 20 años han transcurrido desde la construcción sin medidas compensatorias adecuadas, y que 150 familias siguen en riesgo por la canalización de aguas, mientras que la incapacidad de drenaje ha dejado daños millonarios acumulados en infraestructura y producción agrícola.











































