Empleados denunciaron rotación constante de empresas y ausencia de contratos formales
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Más de 500 trabajadores de limpieza en unidades médicas y oficinas de la Secretaría de Salud de Chiapas mantienen un paro laboral indefinido ante el incumplimiento en el pago de sus salarios. Lo que comenzó como un reclamo por retrasos administrativos se ha convertido en una protesta que desnuda la precariedad estructural del trabajo subcontratado en el sector salud, donde las empresas cambian de nombre, pero los problemas persisten.
El personal afectado percibe un salario de cuatro mil 182 pesos quincenales, una cifra que, en el contexto estatal, apenas supera el promedio de ingreso mensual de ocho mil 900 pesos que registra el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, para trabajadores de servicios básicos en la comarca. Desde el 1 de octubre, esos pagos se detuvieron. La empresa responsable, Suministros del Pacífico, es la tercera en operar el servicio en menos de un año, reflejo de una inestabilidad que ha fragmentado la relación laboral y debilitado los derechos de cientos de empleados.
La Secretaría de Salud mantiene más de mil 100 centros médicos activos en todo el estado, según datos de la Secretaría de Salud Federal. En al menos la mitad de ellos, los servicios de limpieza están paralizados. La situación no solo afecta la higiene hospitalaria, sino que incrementa los riesgos de infecciones nosocomiales, que, según la Dirección General de Epidemiología, representan el 7.5 por ciento de los casos hospitalarios en el país.
La rotación de empresas mediante licitaciones exprés se ha convertido en una práctica recurrente en las instituciones públicas estatales. De acuerdo con la Secretaría de Finanzas, el gasto destinado a servicios subcontratados en salud superó los 320 millones de pesos en 2024, sin que ello haya garantizado estabilidad ni condiciones dignas para los trabajadores. Cada nuevo contrato parece borrar responsabilidades anteriores, lo que deja a los empleados sin prestaciones, sin antigüedad y ahora sin salario.
Los manifestantes anunciaron que extenderán su paro hasta que se cumpla con el pago pendiente. Mientras tanto, los hospitales de Tapachula, Comitán, Tonalá y Pichucalco operan entre la ausencia de limpieza básica. En un estado donde el 74 por ciento de la población depende del sistema público de salud, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, la protesta de estos trabajadores pone en jaque la salubridad de miles de chiapanecos.











































