Piden sueldos altos y horarios flexibles, lo que limita contrataciones
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
El sector empresarial del centro de Tapachula enfrenta una marcada escasez de personal local, lo que ha obligado a muchos negocios a contratar trabajadores extranjeros de origen cubano, para cubrir vacantes. Según el secretario de Procentro, Aníbal Enrique Núñez, los programas de becas y apoyos sociales del Gobierno federal han generado desincentivos para que los jóvenes busquen empleo formal.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en Chiapas solo el 38 por ciento de los jóvenes de 18 a 29 años participa en el mercado laboral, un porcentaje inferior al promedio nacional de 56 por ciento, lo que evidenció la reticencia a incorporarse a trabajos remunerados. Los empresarios señalaron que la mayoría de las solicitudes de empleo provienen de extranjeros, quienes aceptaron condiciones que los jóvenes locales consideran poco atractivas.
Núñez explicó que muchos jóvenes demandaron salarios superiores a los que los pequeños comercios pueden ofrecer, además de horarios flexibles y prestaciones que exceden la capacidad de estas empresas. La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo 2025 indicó que el 72 por ciento de los trabajadores chiapanecos entre 18 y 30 años labora en condiciones informales, lo que reflejó la preferencia por apoyos económicos directos o trabajos de bajo compromiso.
La llegada de migrantes ha representado una solución inmediata para los comercios. Muchos de estos trabajadores cuentan con formación profesional avanzada: doctores, ingenieros y contadores aceptan salarios mínimos, lo que para ellos implica una mejora significativa en su calidad de vida. Según la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, los migrantes ocupan el 45 por ciento de las vacantes en el comercio minorista del centro de Tapachula, lo que subrayó su papel en la dinámica laboral local.
El fenómeno planteó un desafío estructural, mientras los subsidios federales apoyan la economía familiar de los jóvenes, también generan un vacío de mano de obra que afecta a los negocios locales. El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, reportó que más del 65 por ciento de los jóvenes beneficiarios de programas sociales no realiza actividad económica formal, lo que evidenció la tensión entre política social y necesidad laboral en la región.










































