Las vías mal mantenidas obstaculizan el traslado de mercancías y la competitividad
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
La apertura de polos de desarrollo en Chiapas pone sobre la mesa un desafío crítico, la infraestructura carretera del estado necesita modernización urgente. Con apenas mil 200 kilómetros de carreteras de cuota frente a más de cuatro mil 500 kilómetros de carreteras federales y estatales, la conectividad es limitada y afecta el traslado eficiente de mercancías y el comercio regional. La falta de vías rápidas compromete tanto la economía como la seguridad vial.
La Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos (CONATRAM) alertó que el rezago en mantenimiento y construcción repercute en la frecuencia de accidentes y la exposición a riesgos para conductores, transportistas y pasajeros. La inversión en carreteras no solo implica repavimentar tramos deteriorados, sino también implementar señalización, iluminación y supervisión, elementos esenciales para reducir siniestros y proteger vidas.
El déficit de infraestructura también impacta el desarrollo económico. La entidad registró un flujo de más de 18 millones de toneladas de carga al año, que atraviesa rutas primarias sin la seguridad ni la eficiencia requeridas. La falta de peajes y vías modernas limita la competitividad del estado frente a otras entidades, al ralentizar la llegada de insumos a mercados nacionales e internacionales, mismo que genera pérdidas económicas por transporte demorado y accidentes.
Aunque la seguridad vial ha mostrado avances, los riesgos permanecen. Según datos de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, la comarca reportó mil 500 accidentes vehiculares anuales en carreteras federales, y el robo de vehículos de carga disminuyó de un incidente cada tres días a uno cada 10, gracias a patrullajes y vigilancia conjunta. Sin embargo, la prevención requiere más que presencia policial, demanda modernización estructural y planificación estratégica.
La modernización de carreteras se presenta, entonces, como un eje indispensable para consolidar los polos de desarrollo. Además de seguridad y economía, impacta la calidad de vida de las comunidades conectadas, facilita el comercio regional y promueve inversión privada. La apuesta del Gobierno federal y estatal deberá centrarse en obras sostenibles, supervisión constante y transparencia, para garantizar que cada peso destinado a infraestructura genere resultados tangibles para Chiapas.











































