El estado enfrenta un escenario donde el incremento en sueldos evidenció más carencias que avances
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
El incremento al ingreso base nacional que entrará en vigor el 1 de enero de 2026 dejará fuera a la gran mayoría de las y los trabajadores en Chiapas. Aunque suele anunciarse como una medida de impulso para quienes menos ganan, en el estado solo beneficiará a menos del 10 por ciento de la población ocupada. Esto se debe a que más de 1.7 millones de personas trabajan en condiciones informales, un universo laboral que permanece sin acceso a los beneficios asociados a ajustes oficiales.
La dimensión del problema se hizo más visible al observar la estructura del empleo en la entidad: de los 2.3 millones de personas que integran la población económicamente activa, apenas 258 mil 422 cuentan con una afiliación al Instituto Mexicano del Seguro Social. Incluso entre ellas, el impacto será limitado, puesto que el ingreso promedio diario de este sector ya supera por mucho las nuevas cifras establecidas para 2026. En otras palabras, el ajuste no modificará la realidad salarial de quienes ya están posicionados por encima del nuevo parámetro nacional.
El contraste entre formalidad e informalidad profundiza una brecha que con el incremento podría volverse más visible. Mientras los ingresos en la informalidad rondan niveles inferiores a cinco mil pesos mensuales, el nuevo referente nacional superará ese piso con un margen considerable. Esto genera un desnivel que no se corrige con la medida, sino que enfatiza la precariedad de quienes no tienen contratos, seguridad social ni estabilidad laboral.
Las estadísticas oficiales confirmaron lo que ya se percibe en el mercado laboral local, más del 55 por ciento de la fuerza laboral nacional carece de contrato escrito; alrededor del 60 por ciento de las personas ocupadas en México no cuenta con acceso a instituciones de salud por su trabajo; el ingreso laboral real del país ha perdido poder adquisitivo durante más de una década; y, aun con incrementos recientes al ingreso base, más del 35 por ciento de la población ocupada recibe menos de lo necesario para cubrir la canasta alimentaria. Estos indicadores permitieron dimensionar por qué Chiapas, no experimentará un beneficio amplio con la medida de 2026.
En este contexto, el ajuste anunciado no es una política suficiente para modificar la estructura salarial del estado. La comarca enfrentará una brecha laboral donde millones quedan fuera de los beneficios oficiales, y donde el aumento anunciado, por sí solo, no alcanzará para transformar las condiciones de quienes más lo necesitan.











































