Algunos factores sería el estrés económico, consumo de alcohol, convivencia forzada y el cierre de ciclos laborales
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
Aunque diciembre suele asociarse con celebraciones y reencuentros familiares, en Tuxtla Gutiérrez este mes también representa un periodo crítico para la seguridad de muchas mujeres. De acuerdo con organizaciones que acompañan a víctimas de violencia, la incidencia de agresiones físicas, psicológicas, económicas y sexuales tiende a incrementarse durante las fiestas decembrinas, un fenómeno que se repite cada año y que pone en alerta a instituciones locales.
Colectivos feministas y centros de atención a mujeres señalan que el aumento se relaciona con diversos factores, tales como mayor consumo de alcohol, tensiones económicas por los gastos de fin de año, convivencia prolongada en entornos familiares conflictivos y el cierre de actividades laborales, que puede dejar a muchas mujeres más tiempo en casa con sus agresores. Este conjunto de elementos crea condiciones propicias para el estallido de conflictos que, en numerosos casos, terminan en violencia.
Las autoridades municipales han reconocido que diciembre es uno de los meses con mayor demanda de servicios de emergencia relacionados con violencia familiar, las llamadas al 911 por agresiones aumentan, especialmente durante fines de semana y días festivos, personal de dependencias de atención a mujeres explicó que, aunque la violencia existe durante todo el año, en diciembre suelen identificarse picos de casos que requieren intervención inmediata.
Especialistas en violencia de género advierten que las agresiones no solo se incrementan, sino que también pueden escalar en gravedad, la combinación de factores emocionales y sociales provoca que muchas mujeres enfrenten situaciones de riesgo sin contar con redes de apoyo cercanas, ya sea porque los servicios institucionales operan con horarios reducidos o porque durante las reuniones familiares persisten patrones de silencio y tolerancia hacia los agresores.
Organizaciones que brindan acompañamiento psicológico y jurídico señalan que diciembre también representa un mes de alta demanda en solicitudes de asesoría. Muchas mujeres buscan apoyo para salir de entornos violentos antes de iniciar el nuevo año, una decisión que con frecuencia viene acompañada de amenazas, episodios de control y represalias por parte de sus parejas o exparejas.
Ante este panorama, colectivos y especialistas llaman a reforzar las medidas de prevención y atención, proponen campañas informativas específicas para la temporada decembrina, operativos de vigilancia en zonas identificadas con mayor incidencia de violencia familiar, así como la garantía de que los centros de atención mantengan guardias para responder a emergencias durante los días festivos.
Asimismo, insisten en la importancia de que las familias y comunidades funcionen como redes de apoyo, escuchando a las mujeres que expresan temor o señales de alerta, y orientándolas hacia los servicios especializados. La denuncia temprana, subrayan, puede evitar agresiones letales.











































