La medida no solo protegerá la economía de agricultores, sino que también fortificará la autosuficiencia alimentaria
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
El ayuntamiento de Tapachula activó un plan emergente para rescatar el cultivo de soya, uno de los pilares agrícolas del Soconusco, ante la caída en la producción y el encarecimiento de insumos. La iniciativa busca evitar la desaparición de este grano estratégico y garantizar que los agricultores mantengan su actividad sin comprometer su economía familiar.
La estrategia, coordinada por la Secretaría de Desarrollo Rural y Fomento de Negocios, incluyó la entrega de semilla mejorada a más de mil 200 productores, con prioridad para quienes enfrentan mayores dificultades económicas. Según cifras del sector, la producción de soya en Tapachula ha disminuido un 35 por ciento en los últimos cinco años, mientras que en municipios vecinos como Mazatán y Suchiate la baja alcanzó el 40 por ciento.
El titular de la dependencia, Daniel López Santiago, indicó que el plan combina recursos municipales y estatales para apoyar a productores tanto organizados como independientes. Se estimó que alrededor del 25 por ciento de los agricultores de la región trabaja de manera independiente, por lo que la estrategia busca incluirlos en un padrón actualizado que cubra Tapachula, Mazatán, Suchiate, Metapa, Frontera Hidalgo y Tuxtla Chico.
El rescate del cultivo de soya también tiene un enfoque estratégico hacia la autosuficiencia alimentaria. Estudios internos del municipio indicaron que la soya representa casi el 15 por ciento de los granos cultivados en la frontera sur, y su fortalecimiento podría contribuir a reducir importaciones de productos derivados y asegurar la disponibilidad local para la industria y consumo regional.
La convocatoria oficial del programa se emitirá en los próximos días, y se espera que la participación inicial alcance a más de dos mil 500 hectáreas, cubriendo tanto parcelas comerciales como familiares. Las autoridades subrayaron que la medida busca revitalizar la economía agrícola, fortalecer el campo y asegurar la continuidad de un cultivo histórico que ha sostenido a generaciones de agricultores en el Soconusco.











































