La nómina absorbe gran parte de los recursos destinados a 41 licenciaturas y 23 posgrados esto frena la expansión académica
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
La discusión sobre el rumbo financiero de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach) colocó bajo escrutinio la manera en que se distribuyen sus 851 millones de pesos presupuestados para 2026, en un contexto donde la mayor parte del recurso se concentra en gasto corriente y nómina, lo que deja en segundo plano la expansión académica y la consolidación de sus 41 licenciaturas, 23 posgrados y el Bachillerato Innovación, Ciencias, Artes y Humanidades de Chiapas (ICAHCH).
Mientras el discurso institucional habla de garantizar estabilidad financiera al bachillerato, los registros indicaron que la rectora Juana de Dios López Jiménez percibe 101 mil 292 pesos mensuales brutos, equivalente a más de 1.2 millones al año. Datos de la Secretaría de Educación Pública señalaron que alrededor del 60 por ciento del presupuesto de universidades públicas estatales se destina a nómina, proporción que condiciona inversión en nuevos proyectos.
Si se observa el contexto chiapaneco, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía reportó que la cobertura en educación superior en la entidad apenas superó el 24 por ciento, una de las más bajas del país. Bajo ese panorama, cada programa activo representa una puerta de acceso para jóvenes que enfrentan barreras estructurales para continuar estudios.
Aunque en mayo de 2025 se acordó mantener la operación del ICAHCH y emitir la convocatoria 2025-2026, madres y padres denunciaron falta de claridad sobre el uso de los recursos y el futuro del programa. El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social ha documentado que más del 60 por ciento de la población en la entidad vive en pobreza, condición que vuelve estratégica la permanencia de opciones educativas públicas.
Cuando el comité “Pro Bachillerato” bloqueó el boulevardÁngel Albino Corzo para exigir cumplimiento de acuerdos, la discusión dejó de centrarse solo en cifras y pasó a cuestionar prioridades institucionales. En un entorno donde la Auditoría Superior de la Federación ha insistido en mayor transparencia en el gasto educativo, la Unicach enfrenta el reto de equilibrar nómina, desarrollo académico y confianza social.











































