La coordinación interinstitucional ha fortalecido la respuesta ante agresiones, esto evita que víctimas recurran a la justicia por propia mano
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Mientras en otras regiones del país los casos de violencia escalan hasta desenlaces extremos, en la Costa-Soconusco de Chiapas se ha consolidado un modelo de atención inmediata que ha logrado contener tanto feminicidios como actos de justicia por propia mano, a partir de la activación oportuna de medidas de protección. La intervención coordinada entre instituciones ha modificado la ruta de riesgo para las víctimas, al priorizar la reacción inmediata sobre los procesos burocráticos que suelen retrasar la atención.
A partir de una mesa interinstitucional que opera desde hace más de 15 años, la respuesta ante denuncias por violencia de género se ha convertido en un mecanismo continuo que funciona sin interrupciones, lo que ha permitido que más de 100 mujeres reciban medidas de protección en lo que va de 2026. Este esquema también ha ampliado su cobertura a población migrante, un sector vulnerable que quedaba fuera de los sistemas de protección formal.
En la dinámica de atención, la rapidez se ha vuelto un factor determinante, al considerar que el tiempo de respuesta policial se ha reducido a un promedio de 20 minutos tras la emisión de la medida de protección, de acuerdo con registros operativos locales. A esto se sumó que cerca del 85 por ciento de las mujeres que denunciaron recibieron acompañamiento integral, lo que incluyó asesoría legal y apoyo psicológico.
Aunque el caso de Petrona en la región Altos evidenció la ausencia de intervención institucional oportuna, en el Soconusco no se han documentado situaciones similares, lo que sugiere que la presencia activa del Estado puede modificar decisiones límite. Bajo esta lógica, la reducción de feminicidios en la zona ha sido cercana al 30 por ciento en los últimos cinco años, según estimaciones de organizaciones civiles que participan en la mesa de atención.
En la medida en que la protección se garantiza desde el momento mismo de la denuncia, el modelo ha logrado trasladar la responsabilidad de la seguridad hacia las instituciones, al evitar que las víctimas enfrenten solas el riesgo inmediato, mientras que el acompañamiento gratuito ha permitido que más del 70 por ciento de las mujeres continúe sus procesos legales. Esta combinación ha convertido al Soconusco en un referente regional sobre cómo intervenir antes de que la violencia alcance su punto más crítico.











































