Exhibió alianzas de la derecha mexicana con sectores ultraconservadores y reavivó el debate sobre colonialismo, racismo e injerencia política
PORTAVOZ/AGENCIAS
La visita de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, a México transcurrió con provocaciones, ofensas al pueblo mexicano y discursos contra la izquierda, pero lejos de convertirse en un acontecimiento político de gran calado, solo fue arropada por un grupo de la ultraderecha mexicana.
La política del derechista Partido Popular (PP), prácticamente desconocida para la mayoría de la sociedad mexicana antes de su visita, terminó adelantando el cierre de su gira luego de que distintos sectores expresaran rechazo a sus declaraciones y provocaciones. Pero se fue como vino: intentando golpear al Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
“Yo no le veo tanta importancia. Viene a México a reunirse con líderes políticos de México. Pero, así como que ella, por venir a México va a minar una relación diplomática, pues no creo”, dijo la presidenta Claudia Sheinbaum al responder una pregunta sobre si Ayuso podría afectar las relaciones con el Gobierno español , que recientemente se ha vuelto a estrechar.
Díaz Ayuso ha perseguido el reconocimiento de Donald Trump. En febrero pasado le concedió la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid por ser “faro del mundo libre”. Y así como ella intenta congraciarse con el mandatario, la derecha mexicana pareció perseguir el reconocimiento de Díaz Ayuso durante su visita.
A su paso por México logró que varios personajes se exhibieran con mayor claridad, por si aún había dudas. En ese sentido, evidencia a la derecha mexicana como necesitada de referentes externos, buscando una fotografía con ella, un gesto o una señal de reconocimiento.
Por ejemplo, las tres gobernadoras que el PAN tiene entre las 32 entidades y un gobernador se reunieron en Aguascalientes para recibirla: Teresa Jiménez, de Aguascalientes; Libia Dennise García Muñoz Ledo, de Guanajuato, y María Eugenia Campos, de Chihuahua, así como el Gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri.
Si bien Díaz Ayuso destinó del erario madrileño 300 mil euros para que Madrid fuera el invitado de honor en la Feria de Aguascalientes, el Gobierno de Teresa Jiménez gastó cerca de 2,3 millones de pesos para la visita de la política española a la entidad, de acuerdo con el medio de comunicación español Cadena Ser.
En la Ciudad de México, uno de los primeros eventos de la gira de Ayuso fue el frustrado homenaje a Hernán Cortés, patrocinado por Ricardo Salinas Pliego, dueño de TV Azteca y Grupo Elektra y otras empresas. Al evento, que tuvo que realizarse en el Frontón México, acudió María Laura, esposa de Salinas Pliego.
Salinas Pliego también trajo a México el musical del productor Nacho Cano “Malinche”, en la que se desvirtúa y borra la historia de Malintzin, esclavizada, abusada sexualmente por Hernán Cortés y luego, entregada a otros jefes militares.
Para la organización Racismo Mx, no se trata de una simple obra de teatro mal hecha, es parte de la “batalla cultural de la derecha para instaurar ideas hispanistas, racistas y xenófobas que justifican el orden racista actual” y el genocidio de las naciones originarias, señala en entrevista José Ángel Bazán, de dicho colectivo.
Otro personaje exhibido fue Claudio X. González, quien también posó con una amplia sonrisa en una foto grupal con Ayuso. El principal articulador de la alianza opositora mexicana terminó retratado en una escena que condensó buena parte del espíritu de la gira: ultraderecha, discursos y políticas antiderechos disfrazados de “libertad”.
Y Alessandra Rojo de la Vega, alcaldesa en Cuauhtémoc buscó un papel protagónico en esta breve historia de Ayuso en México.
CORTÉS, EL FEMINICIDA QUE DEFIENDE A ROJO DE LA VEGA
De acuerdo con un comunicado de la Comunidad de Madrid, la visita de Díaz Ayuso buscó “intensificar las relaciones económicas y culturales entre ambos territorios”. Para intensificar la relación cultural eligió a Hernán Cortés, quien encabezó la colonización y el genocidio de las naciones originarias en este territorio.
Junto con el productor español Nacho Cano –apodado en redes Facho Cano–, intentaron rendirle un homenaje a Cortés en la Catedral de la Ciudad de México, construida sobre templos mexicas. Pero no consiguieron los permisos. Lo trasladaron entonces al Frontón México, utilizado recientemente para el relanzamiento del PAN.
Alessandra Rojo de la Vega, alcaldesa en Cuauhtémoc, quien llegó al poder por el PRI, PAN y PRD aparentando defender causas feministas, fue la anfitriona y una de las oradoras en el evento.
Durante la gira de Isabel Díaz Ayuso, Rojo de la Vega se mantuvo a la defensa de la política española en X. Estuvo presta para responder cualquier mensaje de indignación por el homenaje, por el musical “Malinche” y por las presiones históricas para corregir las mentiras o la ignorancia que Ayuso y la derecha mexicana exhibió sobre la historia de los pueblos originarios.
Para dimensionar a quién estaban reivindicando, la presidenta Claudia Sheinbaum les ahorró varias lecturas : Hernán Cortés y sus tropas “marcaban a los niños en el frente, como animales, para catalogarlos como esclavos. Ese era Hernán Cortés, el que ordenó la matanza de Cholula, familias enteras asesinadas”.
Y para poner estos datos en términos que la derecha pudiera comprender, les recordó que fue el rey Carlos I de España quien señaló las atrocidades de Hernán Cortés en 1548. Si Cortés “acabó enterrado en México” fue “porque en España no lo querían, aquí tampoco”, la presidenta en una de sus conferencias matutinas.
Alessandra Rojo de la Vega, quien se asume feminista, dijo en el Frontón México “ya estuvo de usar la historia para justificar el presente”. Para ella y otras personas, también José Alfonso Suárez del Real, Asesor Político de la Coordinación de Comunicación Social, les ahorró cursos de historia y les recordaron quién fue Hernán Cortés: “este señor feminicida, este señor esclavista y genocida, no puede vencer a ninguna de las acciones que pretenden reivindicar”.
La llamada “masacre de Cholula”, a la que se refirió la presidenta Claudia Sheinbaum es apenas uno de los eventos que hay que recordarles. El 18 de octubre de 1519, antes de su llegada a Tenochtitlán, Cortés y su ejército asesinaron a la población civil desarmada, a gobernantes y sacerdotes.
Fueron más de seis mil víctimas, según el historiador oficial de Cortés, Francisco López de Gómara. Bernal Díaz del Castillo, otro de los invasores, escribió: “matamos muchos de ellos y otros se quemaron vivos”. Pero no se quemaron, los quemaron.
Cholula era uno de los más importantes centros espirituales y de
peregrinación del México antiguo, por lo que el objetivo fue sembrar el terror, según Noticonquista, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
La presidenta de la Comunidad de Madrid Isabel Díaz Ayuso llegó a México apenas después de que aterrizaron dos episodios de injerencia estadounidense: primero en Chihuahua, luego en Sinaloa. Esos casos arribaron en una misma pista ideológica: la derecha.
EL “TIMING”
Díaz Ayuso llegó al país en un momento en que la deteriorada derecha mexicana intentaba desviar la atención de Chihuahua hacia Sinaloa. El 19 de abril ocurrió un supuesto accidente en la sierra chihuahuense en el que fallecieron dos miembros de la CIA. Así fue como se supone que operaban en el país con el aval estatal, pero sin permiso federal.
La gobernadora de Chihuahua, la panista María Eugenia Campos, se negó a explicar la presencia ilegal de la CIA. El escándalo iba creciendo hasta que el 28 de abril intervino el Gobierno de Estados Unidos.
Solicitó a México la detención provisional con multas de extradición del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, del partido Morena, y otros funcionarios, acusándolos de colaborar con el Cártel de Sinaloa para distribuir droga en territorio estadounidense. Esto le ayudó a la oposición a dirigir el foco mediático a Sinaloa.
Pero el 29 de abril, Diario Red reveló audios filtrados donde el expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, condenado en Estados Unidos por narcotráfico y luego indultado por Donald Trump, hablaba con el actual presidente de ese país Nasry Asfura sobre su regreso al poder con apoyo trumpista. A esto se le ha conocido como el Puerta de Honduras.
En la conversación, lo cual sucedió hace varios días, advertía que venían “unos expedientes” contra México y mencionaba la creación de un portal para lanzar campañas contra Colombia y México.
De acuerdo con los textos firmados por la periodista Valeria Duarte Galleguillos, Juan Orlando Hernández instaló una oficina para operar una trama injerencista con el apoyo de Trump, del Partido Republicano y del presidente Argentino Javier Milei “para extirpar el cáncer de la izquierda de toda Latinoamérica” en México y otros países como Colombia y Honduras.
A eso se suma el activismo político del embajador estadounidense Ronald Johnson, quien desde su llegada a México se ha rodeado de la derecha nacional y ha centrado su discurso en atacar la corrupción en el Gobierno de México, una postura que se ha exacerbado por sus vínculos con la CIA, agencia de la cual es exagente, acusaciones políticas y cuestionamientos a la soberanía como la acusación judicial contra el exgobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya y otros exfuncionarios de Sinaloa.
Eso pasaba cuando llegó Isabel Díaz Ayuso con una estrategia para hacerse visible, tocar temas sensibles para una nación que no olvida las atrocidades de la colonia y quiénes la perpetraron: el homenaje a Hernán Cortés y la promoción del musical “Malinche”.
Eso desató el enojo de la población mexicana que no olvida el genocidio de poblaciones originarias, las violaciones sexuales y otras torturas, la evangelización forzada, el esclavismo y el despojo territorial. Y que lo que Díaz Ayuso llamó misión civilizatoria, mestizaje, hispanidad y actos de amor fue un genocidio.
Para José Ángel Bazán de la organización Racismo Mx, la puesta en escena “Malinche”, del productor español Nacho Cano “se presenta una versión sanitizada de la historia, una versión romántica que, además de reproducir prejuicios y estigmas de género, justifica el genocidio y el racismo” contra las naciones originarias de este territorio.
Finalmente, tras el repudio de la población, Isabel Díaz Ayuso se fue, culpando a la presidenta Claudia Sheinbaum. “En un hecho sin precedentes, el Gobierno mexicano ha amenazado a los organizadores de los premios Platino del Cine Iberoamericano con cerrar el complejo donde se celebran si acude la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, tanto al evento como al recinto, en cualquier momento”, por lo que canceló el resto de su viaje.
LAS MENTIRAS Y EL ESCÁNDALO COMO ESTRATEGIA.
Isabel Díaz Ayuso tiene dos rivales: el presidente del Gobierno español “Pedro Sánchez, pero sobre todo, Alberto Núñez Feijóo” presidente del Partido Popular, al que ella pertenece, “porque tiene sus aspiraciones, ella quiere ser presidenta del Gobierno”, dijo el periodista David Fernández a su colega Jesús Cintora en una entrevista hace dos semanas.
Feijóo también mantiene firmes sus intenciones de llegar a la Presidencia de su país y eso le alarga la espera a Díaz Ayuso, algo que no quiere hacer, a decir de David Fernández, autor del libro “Ayuso. Zancadillas, intrigas y venganzas en la Corte de Madrid”.
Ayuso vino a México a intentar ganarle a sus dos rivales ya continuar con una estrategia de hacerse parecer como que está siendo atacada. Miguel Ángel Rodríguez Bajón, su jefe de Gabinete es también su asesor principal.
Rodríguez ha sido retratado en la prensa española como un operador político agresivo, cuya estrategia se basa en insultos, mentiras, filtraciones o campañas de desprestigio. Tácticas que desplegó en México.
Por ejemplo, el asegurar que el Gobierno mexicano amenazó a quienes organizan los premios Platino del Cine Iberoamericano “con cerrar el complejo donde se celebran si acude la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso”.
En el comunicado para informar la huida, señaló además que “en su programa diario de televisión, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha atacado a Díaz Ayuso cada día y ha llamado al boicot de varios de sus eventos. La ultraizquierda que gobierna México se ha mostrado sorprendentemente nerviosa por este viaje, habitual en presidentes autonómicos españoles”.
Para el periodista David Fernández, “quien ha hecho al personaje” de Isabel Díaz Ayuso es Miguel Ángel Rodríguez, quien asesoró al derechista José María Aznar, quien llegó al Gobierno de España en 1996.
Ayuso preside la Comunidad de Madrid desde 2019. A ese primer mandato llegó por una coalición del PP con los partidos Ciudadanos y Vox, de extrema derecha. Está en su tercer periodo, que termina en 2027, también el de Pedro Sánchez. Así que tanto ella como la derecha mexicana se alistan para ganar sus respectivos cómics.
Una investigación del cineasta español Juanjo Castro, para su documental “7291”, revela que entre marzo y abril de 2020, en la pandemia del Covid-19, fallecieron en España nueve mil 470 personas en las residencias de personas adultas mayores de la Comunidad de Madrid, gobernadas por Díaz Ayuso. De ellas, a siete mil 291 las dejaron morir ahí, no fueron trasladadas a hospitales debido a la política que Díaz Ayuso ordenó para gestionar la emergencia sanitaria.
Se opone al aborto, niega derechos para la población LGBTIQ+, niega el genocidio contra Palestina y justifica los ataques de Israel contra niñas y niños. En la pandemia le entregaron contratos directos a familiares y amigos. Tras una investigación judicial, su pareja, Alberto González Amador, tuvo que admitir fraude fiscal y pagar 520 millones de euros para salvarse de ir a la cárcel.




















































