La captación oculta el rezago económico, más del 70 por ciento de la población sigue viviendo en pobreza
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
El flujo de remesas hacia Chiapas continúa rompiendo su propio techo. Durante el primer trimestre de 2025, la entidad captó 972.4 millones de dólares por este concepto, lo que la posicionó como la cuarta a nivel nacional en participación porcentual, solo detrás de Michoacán, Jalisco y Guanajuato. Este ascenso de dos lugares respecto al trimestre anterior confirmó el creciente papel que la migración chiapaneca desempeña en la economía del estado.
El dato no es menor si se considera que en 2020, la entidad ocupaba el lugar 16 en participación nacional. Para 2024 ya se encontraba en la sexta posición, y ahora, con un 6.82 por ciento del total nacional, se consolida como una de las entidades que más depende de estos recursos. El informe delComité Estatal de Información Estadística y Geográfica(CEIEG) también señaló que, aunque hubo una disminución respecto al último trimestre de 2024, el saldo interanual es positivo con un aumento de 55 millones de dólares comparado con el primer trimestre del año anterior.
Sin embargo, el monto per cápita ha mostrado señales de desaceleración. Con 175 dólares por habitante en promedio, la región ocupa el sexto lugar nacional en este rubro, por debajo de estados como Zacatecas y Morelos, cuyos promedios superan los 200 dólares. Esta cifra sugirió que, si bien el volumen total de remesas es alto, su distribución podría estar concentrada en ciertos municipios o grupos familiares.
Según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), el 71.5 por ciento de la población local vive en pobreza, y más del 50 por ciento en pobreza extrema. Este contexto ayuda a entender por qué el envío de dinero desde el extranjero se ha convertido en un sostén financiero central para miles de familias. De hecho, el Banco de México reportó que, en 2024, más del 89 por ciento de las remesas en la comarca provinieron de Estados Unidos.
El crecimiento de las remesas representa, al mismo tiempo, una señal de alerta sobre la falta de oportunidades económicas dentro del estado. El dinero que llega desde el exterior no solo sostiene el consumo inmediato, sino que también enmascara las carencias estructurales en materia de empleo, educación y desarrollo regional. La entidad no solo escala en los rankings de ingreso por remesas; escala también en su dependencia hacia la economía migrante.











































