Productores reclamaron que las fumigaciones aéreas incumplen normas ambientales y ponen en riesgo la seguridad alimentaria
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
En Mazatán, el hartazgo comunitario estalló una vez más. Habitantes del ejido Marte R. Gómez mantuvieron bloqueada la carretera que conecta con los ranchos plataneros, tras denunciar más de una década de incumplimientos de la Asociación de Plataneros del Soconusco. Los acuerdos firmados en 2010 para reducir la contaminación ambiental y compensar el uso de tierras ejidales quedaron en el papel, mientras los pobladores aseguraron que la salud y el medio ambiente se deterioran cada día.
El reclamo de los campesinos no es menor, exigen modificar el sistema de fumigación aérea, devolverles el pozo de riego y pagar por el uso de suelo. Argumentaron que las avionetas esparcen agroquímicos que caen sobre las viviendas, lo que afecta a niños y adultos por igual. Según la Secretaría de Salud federal, en Chiapas la tasa de mortalidad por tumores malignos alcanzó 55.3 por cada 100 mil habitantes en 2022, y los pobladores relacionan parte de estos casos con la exposición constante a plaguicidas.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) documentó que el 32 por ciento de los cuerpos de agua en la comarca presentan niveles de contaminación por agroquímicos y fertilizantes, mientras que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) reportó que la agricultura intensiva en el Soconusco es uno de los principales generadores de deterioro de suelos y fuentes hídricas. Para los ejidatarios, estas cifras confirman que no se trata de un problema aislado, sino de un modelo productivo que prioriza la exportación por encima de la salud comunitaria.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental 2023 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el 86 por ciento de los mexicanos percibe altos niveles de corrupción en la gestión de problemas ambientales. Los ejidatarios denunciaron que en su caso las autoridades de salud han sido omisas, sin campañas de prevención ni protocolos de atención para quienes sufren afectaciones.
El bloqueo en Mazatán no solo visibilizó un incumplimiento histórico, sino que reabrió el debate sobre los costos sociales de la producción agrícola en Chiapas. Mientras la Asociación de Plataneros busca sostener su liderazgo en el mercado internacional, las comunidades exigen el derecho básico a vivir sin contaminación. La protesta se mantendrá de manera indefinida hasta que las promesas se conviertan en hechos, puesto que después de 14 años de espera “ya no queda margen para el engaño ni la indiferencia”.











































