Acerca actividades interactivas de astronomía, física, luminiscencia y otras disciplinas
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
La ciencia está llegando directamente a las aulas chiapanecas gracias a la Caravana del Conocimiento Balam, un programa itinerante que tiene como propósito sembrar curiosidad, motivar vocaciones científicas e impulsar el pensamiento crítico entre niñas, niños y jóvenes. La iniciativa, promovida por el Museo de Ciencia y Tecnología, se ha convertido en una de las actividades más esperadas por escuelas de todos los niveles en el estado.
Equipos, experimentos, materiales interactivos y dinámicas de divulgación científica son parte del atractivo de esta caravana que transforma por un día a los estudiantes en exploradores del conocimiento. Física, astronomía, radiología, luminiscencia, juegos visuales y demostraciones tecnológicas forman parte de las estaciones que recorren Chiapas con el objetivo de llevar la ciencia a cualquier rincón del territorio.
Diego de Jesús Sánchez, representante de la Caravana, explicó que la propuesta está diseñada para despertar el interés desde edades tempranas.
“Este programa se llama Caravana del Conocimiento Balam. Se llevan mesas de actividades divulgativas como lo son radiología, luminiscencia, astronomía, juegos visuales y un sinfín de actividades que son educativas para los chicos”, detalló.
Durante cada recorrido, las risas, preguntas y expresiones de asombro de los menores se convierten en el principal indicador del impacto positivo del proyecto. La intención es que, a través de experiencias memorables, los estudiantes descubran lo apasionante que puede ser aprender ciencia.
“Los niños son pequeños científicos, ellos preguntan por todo… es importante darles ese empujón. Los niños nacen viendo científicos, pero hay que encaminarlos a que estudien carreras científicas porque necesitamos ciencias, necesitamos físicos, matemáticos e ingenieros para mostrarles los avances científicos que tenemos”, expresó Sánchez .
El interés por recibir la Caravana Balam en planteles escolares ha crecido significativamente, lo que ha generado una agenda cada vez más extensa. Las instituciones educativas pueden solicitar la visita mediante el Museo de Ciencia y Tecnología, aunque el equipo trabaja con anticipación para poder atender la mayor cantidad de escuelas posible.
“Mandar una solicitud al Museo de Ciencia y Tecnología, ahí se les va a atender… si no hay mucha demanda porque sí estamos muy solicitados se les agenda”, precisó.
Entre los módulos favoritos se encuentra el área de luminiscencia, donde los estudiantes experimentan con la esfera de plasma y observan fenómenos físicos difíciles de apreciar en el aula tradicional. Esta interacción directa con los principios científicos es clave para despertar vocaciones.
“Los experimentos son interactivos… por ejemplo, en el área de luminiscencia, los chicos pasan, experimentan con lo que es la esfera de plasma. Se explica qué es la luminiscencia y se les dan pequeños souvenirs para incentivarlos”, comentó.
La Caravana del Conocimiento Balam continuará su recorrido por Chiapas, llevando ciencia, imaginación y descubrimiento a cada escuela que la solicite. Con cada visita, el programa siembra semillas de curiosidad que podrían convertirse en la próxima generación de físicos, matemáticos, ingenieros, divulgadores e investigadores chiapanecos.











































