La falta de rehabilitación en áreas clave ha llevado al hospital a operar con pacientes en pasillos y espacios improvisados
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Con áreas clave fuera de operación y una rehabilitación que no ha concluido, el Hospital General de Huixtla opera en condiciones de saturación que han obligado a trasladar la atención médica a los pasillos, donde pacientes esperan valoración o tratamiento. La escena se ha vuelto cotidiana y ventaneó una infraestructura que ya no responde a la demanda actual.
Debido al cierre de al menos tres espacios, entre ellos urgencias y pediatría, la capacidad de atención se redujo de forma considerable, lo que ha generado un incremento cercano al 40 por ciento en la presión sobre los servicios activos. Bajo este escenario, el personal reorganiza de manera constante las áreas disponibles para intentar cubrir una demanda que no deja de crecer.
En la operación diaria, los tiempos de espera se han extendido hasta seis horas en consulta general, mientras la ocupación hospitalaria supera el 120 por ciento durante fines de semana. Este repunte coincidió con un aumento aproximado del 30 por ciento en accidentes de motocicleta en la región, lo que incrementó la llegada de pacientes en condiciones de urgencia.
A más de tres meses del inicio de los trabajos de rehabilitación del drenaje, la falta de avances visibles ha prolongado una contingencia que ya roza los cuatro meses, periodo en el que el hospital ha mantenido funciones limitadas. Como consecuencia, los traslados hacia Tapachula se han vuelto frecuentes, esto eleva los riesgos para pacientes que requieren atención inmediata.
Con una cobertura que abarcó municipios del Soconusco y la zona sierra, la saturación se mantiene como una constante que impacta en la calidad del servicio, mientras el personal médico enfrenta una sobrecarga superior al 35 por ciento de su capacidad habitual. La falta de una intervención efectiva mantiene al hospital en un estado de presión continua, donde la atención digna depende de resolver un problema de infraestructura urgente.











































