Ha puesto nuevamente en evidencia la fragilidad de muchas comunidades frente a los fenómenos meteorológicos
ARGENIS ESQUIPULAS/PORTAVOZ
El invierno volvió a hacerse sentir con fuerza en Chiapas. Desde las primeras horas de este lunes 26 de enero de 2026, el ingreso del frente frío número 30 modificó de manera abrupta el ritmo cotidiano en amplias regiones del estado, donde el frío persistente, las lluvias intensas y los vientos han dejado una estela de afectaciones, comunidades incomunicadas y una población en constante estado de alerta.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) confirmó que el sistema frontal, acompañado por una masa de aire de origen ártico, mantiene un descenso notable de temperaturas y un temporal de lluvias que afecta principalmente a las regiones Norte, Bosques, Tulijá, Mezcalapa y Maya, sin descartar impactos en el resto del territorio chiapaneco. Aunque no se han registrado temperaturas bajo cero de manera generalizada, el ambiente frío a muy frío se ha convertido en una constante durante las madrugadas y noches, especialmente en zonas altas.
Mientras el termómetro baja, el agua sube. Y con ella, el riesgo.
Las precipitaciones asociadas al frente frío 30 no tardaron en generar estragos. Municipios como Huitiupán, Amatán y Tila figuran entre los más afectados, donde la combinación de lluvias constantes y terrenos inestables provocó deslaves, derrumbes carreteros e inundaciones en viviendas.
En Amatán, específicamente en el barrio La Tranca, se registró un flujo de lodo que alcanzó una vivienda, causando afectaciones a su estructura. Aunque las autoridades confirmaron que no hubo pérdidas humanas ni daños estructurales graves, el incidente obligó a la movilización inmediata de brigadas de Protección Civil, que realizaron trabajos de limpieza y exhortaron a la familia a una evacuación preventiva hacia un refugio temporal.
Las carreteras de la región se han convertido en puntos críticos. En el tramo Amatán–Huitiupán, a la altura del ejido Francisco Villa, así como en la vía El Limoncito–San Antonio, grandes masas de material pétreo obstruyen por completo la circulación vehicular. Las labores de remoción avanzan, pero las autoridades piden extremar precauciones ante el riesgo latente de nuevos desprendimientos.
En el municipio de Tila, la situación es igualmente compleja. Deslizamientos de laderas en el tramo carretero Tila–Salto de Agua, particularmente en el poblado Cruz Verde, dejaron incomunicadas a comunidades colindantes. Aunque uno de los carriles ya fue liberado con apoyo de maquinaria pesada, los trabajos continúan para restablecer completamente el paso.
El agua no solo cae del cielo; también presiona desde los cauces. En la zona baja de Tila, el río Masoja Chico alcanzó niveles críticos, lo que encendió las alertas en viviendas cercanas. El puente conocido como “El Mejor Regalo” se mantiene bajo constante monitoreo debido a la presencia de deslaves en sus inmediaciones.
Otros municipios del norte del estado también reportan incrementos preocupantes en ríos y arroyos. En Juárez, los afluentes San Vicente y Tepate, así como los ríos Pichucalco y Camoapa, muestran un aumento significativo en sus niveles, aunque hasta el momento permanecen dentro de su cauce. En Pichucalco, el río homónimo se encuentra al 100 por ciento de su capacidad, bajo vigilancia constante de las autoridades.
La consigna es clara: no cruzar ríos crecidos ni zonas de riesgo, por más corto que parezca el trayecto.
Además de la lluvia, las fuertes rachas de viento han dejado su propia marca. En el ejido Wowoslumil, en la zona alta de Tila, una vivienda sufrió el desprendimiento total de su techumbre, evidenciando la vulnerabilidad de muchas construcciones rurales ante eventos climáticos extremos.
En la cabecera municipal de Tila, brigadas de Protección Civil trabajaron en el retiro de un árbol caído cerca de la Secundaria Técnica, a la salida del municipio, para evitar accidentes y restablecer la seguridad vial.
Si bien el temporal afecta a todo el estado, en la región Altos el frío se percibe con mayor intensidad. En San Cristóbal de Las Casas, una llovizna constante acompañó gran parte del lunes. Aunque la temperatura se mantuvo alrededor de los 18 grados Celsius, la sensación térmica descendió hasta los 15 grados debido a vientos de hasta 16 kilómetros por hora.
En municipios como Chamula, el frío fue aún más marcado, con una sensación térmica de 11 grados y un pronóstico de hasta siete grados durante la madrugada del martes. Ningún municipio de la región Altos superó los 20 grados, y los pronósticos indican que el domingo podría ser el día más frío del episodio invernal, con temperaturas mínimas de hasta 5 grados en Mitontic.
Para San Cristóbal, se prevé una mínima de cinco grados y una máxima de 12 grados ese mismo día, mientras que el resto de la semana las mínimas oscilarán entre los siete y nueve grados.
Durante la segunda semana de enero, algunas zonas altas del estado ya habían registrado temperaturas cercanas a los cero grados Celsius y las primeras heladas de la temporada. Este antecedente mantiene en alerta a productores agrícolas y ganaderos, quienes temen posibles afectaciones a cultivos y animales.
Meteorólogos señalan que, aunque la temporada invernal de este año podría ser menos fría en promedio que en años anteriores, los frentes fríos continúan generando descensos abruptos de temperatura y lluvias intensas en el sureste del país, una combinación que incrementa los riesgos en regiones montañosas y con alta humedad.
Ante el pronóstico de lluvias fuertes a puntuales muy fuertes para este martes y miércoles, las autoridades estatales y municipales han intensificado las acciones preventivas. En municipios como Solosuchiapa, personal de Protección Civil realiza recorridos casa por casa en zonas susceptibles a encharcamientos, notificando formalmente a las familias sobre los avisos del SIAT-CHIAPAS, brindando recomendaciones directas y activando protocolos de seguridad.
A nivel estatal, la Secretaría de Protección Civil advirtió que el descenso de temperaturas se intensificará en regiones como Altos, Meseta Comiteca, Frailesca, Selva Lacandona y Sierra, con mínimas que oscilarán entre los dos y ocho grados Celsius en zonas elevadas y probabilidad de heladas matutinas a partir de este jueves, las cuales podrían extenderse hasta los primeros días de febrero.
Entre las recomendaciones emitidas destacan abrigarse adecuadamente, brindar especial cuidado a niñas, niños, adultos mayores y mascotas, y evitar el uso de anafres o fogones en espacios cerrados para prevenir intoxicaciones.
El frente frío número 30 no solo ha traído bajas temperaturas y lluvias; ha puesto nuevamente en evidencia la fragilidad de muchas comunidades frente a los fenómenos meteorológicos. Carreteras bloqueadas, ríos al límite y viviendas afectadas forman parte de un escenario que, aunque recurrente, no deja de ser alarmante.
Las autoridades insisten en que la prevención y la información oportuna son claves para reducir riesgos. Mientras tanto, Chiapas enfrenta un invierno que, aunque no extremo en cifras, sí es intenso en impactos, recordando que cada frente frío es una prueba más para un territorio diverso, montañoso y profundamente expuesto a la fuerza de la naturaleza.




















































