La actividad fue retomada tras dos años de violencia e inseguridad en el municipio
ARGENIS ESQUIPULAS/PORTAVOZ
Durante más de dos años, las carreteras que conectan a Comitán de Domínguez con los municipios de la Sierra de Chiapas permanecieron prácticamente intransitables para los transportistas. La violencia generada por el crimen organizado, que controlaba estas rutas estratégicas, obligó a los conductores a suspender sus actividades tras ser sometidos a constantes extorsiones y amenazas. Sin embargo, la situación ha dado un giro inesperado, y los transportistas han anunciado el reinicio del servicio público en la región, marcando un respiro para los habitantes que dependen de este medio de transporte para sus actividades diarias.
La región de Frontera Comalapa, ubicada en la Sierra de Chiapas, se convirtió en un punto crítico de violencia e inseguridad durante los últimos años. Transportistas, comerciantes y pobladores enfrentaron el asedio constante de grupos criminales que operaban con total impunidad, imponiendo cuotas económicas a los conductores que transitaban por las carreteras. Estas extorsiones obligaban a los transportistas a pagar sumas exorbitantes para circular, bajo la amenaza de represalias violentas si no cumplían con las demandas.
El miedo a ser víctimas de secuestros, robos e incluso asesinatos llevó a los propietarios de unidades y choferes a suspender indefinidamente el servicio. Las carreteras, que alguna vez fueron un importante vínculo entre Comitán, Motozintla y los ejidos de la región, quedaron desiertas, afectando gravemente a las comunidades que dependen del transporte público para acceder a servicios básicos, comercio y actividades laborales.
Después de años de incertidumbre, los transportistas de diversas organizaciones han anunciado la reanudación de sus actividades, lo que representa un avance significativo para la región. Los autobuses han comenzado a operar nuevamente desde las terminales de la cabecera municipal de Frontera Comalapa, recorriendo las principales rutas hacia Comitán, Motozintla y otros municipios cercanos.
“La reapertura del servicio no solo beneficia a los usuarios, sino que también es un indicio de que las condiciones en las carreteras han mejorado”, comentó un representante de los transportistas. “Es un mensaje de esperanza para la región y una oportunidad para reconstruir nuestra economía local, que se vio gravemente afectada durante este periodo de violencia”.
El reinicio del transporte público ha sido posible gracias a la intervención del grupo Pakal, un actor clave en la recuperación de la paz y la seguridad en Frontera Comalapa. Este grupo, cuyas acciones han sido ampliamente reconocidas por la comunidad, ha trabajado para garantizar la seguridad en las carreteras y disuadir las actividades delictivas que durante años mantuvieron a los transportistas en una situación de vulnerabilidad extrema.
La presencia activa del grupo Pakal ha generado confianza tanto en los transportistas como en los usuarios, quienes ahora pueden transitar por las carreteras sin el temor constante de ser víctimas de extorsión o ataques. De acuerdo con testimonios de habitantes de la región, las acciones del grupo Pakal han sido determinantes para frenar el control del crimen organizado, devolviendo a las comunidades un entorno más seguro.
La reactivación del servicio de transporte público no solo representa una mejora en la movilidad de la región, sino también un impacto positivo en la economía local. Comerciantes, estudiantes y trabajadores que dependen del transporte diario para realizar sus actividades han comenzado a retomar sus rutinas. “Antes, teníamos que buscar alternativas muy costosas o inseguras para viajar. Ahora, sentimos que podemos volver a confiar en el transporte público”, expresó una usuaria habitual de la ruta Comitán-Frontera Comalapa.
Sin embargo, los retos persisten. Aunque el grupo Pakal ha logrado restablecer la seguridad en las carreteras, los transportistas y las comunidades reconocen que la violencia y el crimen organizado aún representan una amenaza latente. Líderes comunitarios han solicitado a las autoridades estatales y federales fortalecer la presencia de fuerzas de seguridad en la región y garantizar medidas de protección para evitar un retroceso en los avances logrados.
Los transportistas han lanzado una invitación a la población para que utilice nuevamente el transporte público, resaltando que esta medida no solo es un beneficio personal, sino también una forma de reactivar la economía regional y consolidar la estabilidad que tanto esfuerzo ha costado recuperar.
Mientras tanto, las comunidades de la Sierra de Chiapas exigen atención permanente de las autoridades para prevenir el resurgimiento de actividades criminales y garantizar que la paz regrese de manera definitiva. La historia de Frontera Comalapa es un recordatorio de la resiliencia de sus habitantes, quienes, tras años de violencia, buscan reconstruir sus vidas y sus comunidades con un enfoque de unidad y esperanza.
En un esfuerzo por fortalecer la movilidad y garantizar la seguridad de los habitantes de diversas comunidades, ejidos y rancherías de la región, los conductores de las unidades de transporte público anunciaron la reactivación de las rutas con horarios y precios claramente establecidos. La iniciativa busca mejorar el acceso a servicios básicos y fomentar la confianza de los usuarios en los trayectos que diariamente conectan a la población.
HORARIOS ACCESIBLES Y TRANSPARENCIA EN COSTOS
De acuerdo con los transportistas, las unidades operarán de lunes a domingo, con un horario de salida que inicia a lascinco de la mañana y concluye a las cinco de la tarde. Las terminales abrirán sus puertas a las cuatro y media de la mañana, permitiendo a los pasajeros planificar sus viajes con suficiente antelación.
En un acto de transparencia, los precios del pasaje ya han sido establecidos y se encuentran publicados en documentos visibles dentro de cada unidad. Esta medida no solo facilita la consulta inmediata por parte de los usuarios, sino que también garantiza la confianza en los costos del servicio, evitando cobros indebidos o malentendidos.
Uno de los puntos más destacados del anuncio fue la garantía de seguridad en las rutas. Los conductores aseguraron que las carreteras que conectan a los municipios y localidades de la región son completamente seguras, gracias a la coordinación entre el grupo Pakal, el Ejército y la Guardia Nacional. Esta colaboración ha permitido reforzar la vigilancia en los puntos estratégicos, brindando tranquilidad a los pasajeros.
“Hemos trabajado de manera conjunta con las autoridades para que las vías estén libres de riesgos. Invitamos a los habitantes a transitar con confianza, puesto que las condiciones de seguridad han mejorado notablemente”, comentaron representantes del gremio transportista durante el anuncio.
En este contexto, los transportistas hicieron un llamado a los habitantes de la región para que aprovechen este servicio, acudiendo temprano a las terminales y utilizando las rutas establecidas para llegar a sus destinos sin contratiempos. La coordinación con las autoridades y el compromiso de los conductores buscan reactivar el dinamismo en la región, conectando a comunidades que dependen de este medio de transporte para acceder a servicios educativos, de salud y actividades comerciales.
Este esfuerzo refleja un avance significativo en la recuperación de la confianza y seguridad en las vías terrestres de la región, marcando un precedente positivo para la mejora en la calidad de vida de los habitantes.
El reinicio del transporte público marca un nuevo capítulo para la región, pero también subraya la necesidad de seguir trabajando en soluciones de largo plazo que aseguren un futuro seguro y próspero para todos los habitantes de Chiapas.
El pasado 9 de febrero de 2024, los habitantes del municipio de Chicomuselo, en la región Sierra Madre de Chiapas, emitieron un llamado urgente a las comunidades vecinas para “cerrar el paso” a integrantes de un grupo criminal conocido como Maíz. Este grupo ha comenzado a expandir su control territorial desde Frontera Comalapa hacia otros municipios, provocando desplazamientos forzados y un clima de inseguridad en las regiones Fronteriza, La Concordia y Sierra.
En un audio que circuló ampliamente entre las comunidades, los habitantes instaron a los pobladores de municipios circundantes a unirse y establecer medidas de resistencia. “No permitamos que este grupo avance más. Están destruyendo nuestra tierra y nuestras vidas. Cerremos el paso”, exclamaron con firmeza. En respuesta a este llamado, se han organizado guardias comunitarias en puntos estratégicos, como en la localidad de Las Flores, donde se ha instalado un retén comunitario para evitar el ingreso de este grupo criminal.
La creciente violencia generada por la expansión del grupo Maíz provocó el desplazamiento de cientos de familias que han abandonado sus hogares en busca de seguridad. Según el Comité de Derechos Humanos Digna Ochoa, las comunidades más afectadas por estos desplazamientos incluyen pequeños ejidos y localidades rurales que, ante el avance de los criminales, se han visto obligadas a huir dejando atrás sus viviendas, tierras y cultivos.
El Comité ha presentado una queja formal ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), en la cual se denuncian actividades delictivas como el reclutamiento forzado de jóvenes, la venta obligada de cosechas a precios impuestos por los grupos criminales y amenazas contra quienes se nieguen a colaborar. “La situación en la Sierra y la Frontera de Chiapas es crítica. Los habitantes están atrapados entre la violencia de estas agrupaciones delictivasy la indiferencia de las autoridades”, señaló un representante del organismo defensor de derechos humanos.
El Comité de Derechos Humanos Digna Ochoa ha exigido a los gobiernos estatal y federal que implementen acciones inmediatas para garantizar la seguridad de las comunidades afectadas y que se atiendan las causas estructurales que permiten la operación de los grupos criminales en la región.



















































