El dúo argentino refuerza su visión con energía, erotismo y estética retro
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
Con “El Ritmo”, Krofon despliega un universo sonoro donde el indie pop latino se encuentra con la vibra tropical más contagiosa. La canción se construyó sobre repeticiones hipnóticas y un groove cálido que invita a dejarse llevar, lo que transforma cada compás en un impulso físico y emocional.
Agustín Landriel y Martín Grinfeld exploran en esta pieza la conexión que surge más allá de las palabras, uniendo cuerpo y corazón en un instante compartido. La letra juguetona y romántica se mueve con naturalidad sobre un paisaje sonoro que combina sensualidad y ligereza, esto marca un nuevo capítulo en la propuesta del dúo.
El visualizer que acompañó el sencillo mostró una narrativa cuidadosamente hilada: los músicos flotan en una alberca en modo “spa”, un contraste que transmite calma y descanso tras la intensidad de lanzamientos previos como Animales y Modo Avión. Cada imagen reforzó la identidad de Krofon como un proyecto de experiencias sensoriales completas.
“El Ritmo” también confirmó la estrategia del dúo de crear canciones que rompen fronteras entre baile y emoción. La producción resaltó un groove magnético y un juego armónico que permite que la música no solo se escuche, sino que se sienta, provocando una respuesta inmediata en el cuerpo y la mente del oyente.
Con este sencillo, Krofon consolidó su estilo inconfundible: una mezcla de funk latino, indie pop y estética vintage setentera, con humor y provocación visual. La originalidad del proyecto radica en su capacidad de contar historias que trascienden la canción, integrando sonido, imagen y performance en un relato coherente y envolvente.
Acaban de estrenar su sencillo “El Ritmo”. ¿Cómo se siente al respecto con ello? “Ambos estamos felices y tomando carrera porque empezamos a sacar canciones una vez más este año a partir del lanzamiento de nuestro single ‘Animales’. Luego continuamos con ‘Modo Avión’, que salió igual como sencillo, así que, esto es como una especie de trilogía. Entonces, venimos con cierto impulso y nos pone muy contentos, debido a que nos activa de manera creativa y nos pone a hacer de todo.
Nos enfocamos ahora en terminar la música que va a venir, pero también nos preparamos para toda la gira de promoción. Es un sentimiento muy ameno, como bailable, lindo, bonito. Lo que más nos divierte de esta canción es el ritmo”, contestaron.
¿De qué forma pensaron el estreno de los últimos tres sencillos, fue una idea que surgió de armar dicha trilogía o fue saliendo una por una? “Todo fue planificado con Agus. Ambos vivimos en ciudades diferentes, él vive en La Baja y yo en la Ciudad de México. Cuando nos juntamos para hacer música y componer, acumulamos canciones. Entonces, al tener una buena cantidad de música ya hecha, sabíamos que teníamos que ejecutar esa idea, todavía no teníamos noción del orden, pero todo salió de forma orgánica. Hicimos videos en Baja California y la verdad es que hasta parecemos unos verdaderos rockstars.
En resumen, lo primero que hicimos fue hacer mucha música para darle paso a la planificación y calendarizar los lanzamientos”, detallaron.
Algo que le suma magia a la música es que cuando dos mentes se unen para crear, aunque existan ubicaciones geográficas distintas, nacen cosas interesantes y supongo que esto ocurrió con ustedes. “Absolutamente, vos lo dijiste, suceden cosas extraordinarias. Uno se mentaliza, hay que hacer la tarea también, hay que llevar como trabajo hecho. Nosotros dos todo el tiempo estamos en comunicación, todas las semanas hablamos y sinceramente la parte que más disfruto es cuando nos juntamos, porque estamos haciendo música juntos o estamos tocando en vivo”, sostuvieron.
Además, el ejercicio creativo es muy bueno para el artista, eso termina siendo como el gimnasio lirico y musical para ustedes, pues se logran resultados que tal vez, de manera individual no hubiesen imaginado.“Sí, claro, porque cuando uno se toma el tiempo específicamente para hacer algo, para lograr un proceso creativo, sea música o lo que sea, pero le dedica una, dos semanas, se toma el tiempo y no divagas. Por ejemplo, cuando nos vemos sabemos específicamente lo que vamos a hacer. Vamos a hacer música, vamos a hacer contenido y tratamos de aprovechar los días.
Entonces, salen cosas muy chidas porque nos concentramos en eso. En cambio, si estuviésemos en el día a día, podría ser que tuviéramos un alto volumen de contenido, pero la calidad sería muy distinta”, aseguró.
De hecho, hay muchos artistas que sacan una gran cantidad de sencillos y contenido en general. Sin embargo, a veces como tú mencionas, sacrifican la calidad del arte que crean por la cantidad y yo pienso que la buena música, la que termina por resonar con la audiencia, es aquella que se toma su tiempo para componerse y escribirse. “Siento que eso que mencionas es un fenómeno que se experimenta hoy en día en todos los géneros de música. En nuestro caso, nosotros sacamos música como de ráfagas, pero cuando eso ocurre, tratamos de hacerlo con mucha calidad y mucho corazón”, explicaron.
Tuve el gusto de escuchar varias canciones de su proyecto y tengo que admitir que es una propuesta musical bastante buena, me dejaron impresionado, traen una onda de la música anglosajona de los 2010, misma que me traslado a esos años donde este estilo musical era muy reconocido. “Claro, es como una especie de indie, un indie clásico y es que a nosotros nos encanta ese estilo musical. Por lo tanto, la influencia de esos años se hace presente en nuestro proyecto y es algo que tratamos de mantener siempre en una misma dirección, es nuestra esencia”, confirmaron.
Cuéntenme un poco de ¿qué trata “El Ritmo”? “Es una oda a la sincronía entre dos personas o más. Lo lindo que tiene es esa especie de emparejamiento cuando sos compatible con alguien, hablamos de una conexión magistral y casi perfecta, al punto de incluso terminar las oraciones del otro, realizar los mismos gestos o lo que podríamos llamar como congeniar, ya sea, con amigos, pareja o el público. Esos momentos, que nos hacen sentir unidos, sea cual sea el vínculo.
Es una música que te hace bailar, una especie de indie tropical que te traslada a la playita como lo es en La Baja, tiene una onda muy playera, no lo podemos evitar. Podríamos describir la canción con unos tintes relajados que te invita a mover el cuerpo desde un punto de vista sonoro”.
Ahora que hablas sobre una cuestión de vínculos. ¿Cómo podrían describir la conexión que han desarrollado como dúo musical? “Claro, creo que nuestro vínculo se podría definir tal cual lo menciona la canción ‘El Ritmo’. De repente nos damos cuenta que estamos en sintonía. Es algo divino. Nos conocemos desde el 2018 y hemos forjado una relación muy buena. Situación que se fortaleció en la pandemia, en ese momento iniciamos, vivimos la cuarentena de una manera inexplicable, nos juntábamos dos o tres veces por semana en el estudio y desarrollamos mucha música y el resultado fue el primer disco, ahí nos consolidamos”, narraron.
Es fundamental entender que la vida artística es algo que se encuentra muy romantizado hoy en día, siento que dedicarse a un proyecto musical es algo bastante complejo. Muchas agrupaciones y cantantes se quedan en el camino por falta de disciplina y constancia y honestamente siempre he dicho que industria musical es bastante salvaje. “Es muy salvaje, es muy eh incierto, riesgoso. Uno está poniendo la vida para hacer esto y, tal vez sea más seguro ser abogado. Probablemente lo sea, sin duda lo es, pero amamos hacer música, amamos tener este estilo de vida, de crear, de compartir y de mostrar nuestra visión de la vida a través de la música. Sin embargo, hemos aprendido a desarrollar la paciencia y debes serlo en una carrera tan volátil.
Sabemos que los buenos resultados no se construyen de la noche a la mañana, que son pocos los proyectos que llegan a tener esa chispa o que llegan a tener miles de reproducciones, solo hay dos formar de lograr todo eso y es con mucho trabajo o con mucha lana. Por eso, la paciencia es una de las herramientas más poderosas e importantes que un artista debe desarrollar, esto al final es una carrera de resistencia y debe estar mentalizado que lo mejor está por venir”, puntualizaron.
¿Qué parte de Krofon quedó atrás una vez que culminaron la trilogía de sencillos? “Somos gente muy inquieta, eso de alguna manera nos llevó a cierto eclecticismo. Exploramos distintos estilos, exploramos estéticas, música que nos gusta. Entonces, lo que dejamos atrás fue las ganas de probar algo, sería un ritmo, un sabor o una experiencia. Así que, nos dimos el lujo de experimentar lo más que pudimos para lograr a consolidar nuestra verdadera esencia”, finalizaron.











































