La promoción es fundamental para comprender el origen de los movimientos y para consolidar una memoria colectiva
ARGENIS ESQUIPULAS/PORTAVOZ
En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, diversas dependencias estatales, organizaciones civiles y representantes del Congreso local participaron esta semana en una serie de foros realizados por la Secretaría de Seguridad del Pueblo (SSP), cuyo objetivo central fue reflexionar sobre los avances, los pendientes y los desafíos persistentes en la lucha por erradicar la violencia de género en Chiapas.
Los encuentros, que reunieron a especialistas, activistas, funcionarias públicas, académicas y colectivos de mujeres, fueron encabezados por la jefa del Área de Reducción a Personas Generadoras de Violencia de la Unidad de Protección y Promoción de los Derechos Humanos de la SSP, Olga Tatiana Jiménez Domínguez, quien destacó la importancia de fortalecer estos espacios desde una perspectiva histórica y con enfoque en derechos humanos.
Jiménez Domínguez, historiadora y doctora en ciencias históricas, recordó que la conmemoración del 25 de noviembre tiene raíces profundamente ligadas a la resistencia política en América Latina. Explicó que la fecha se remonta al asesinato de las hermanas Mirabal —Patria, Minerva y María Teresa—, tres activistas dominicanas que se opusieron a la dictadura de Leonidas Trujillo y fueron asesinadas el 25 de noviembre de 1960. Ese crimen, señaló, detonó un proceso de organización regional encabezado por grupos de mujeres que años más tarde llevaría a la institucionalización de la fecha por parte de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 1999.
“Muchos de los cambios que ocurren se deben en buena medida a la organización de mujeres”, expresó Jiménez Domínguez frente a un auditorio conformado mayoritariamente por jóvenes universitarias, funcionarias estatales y representantes de colectivos feministas.
Recordó que fue durante el Primer Encuentro Latinoamericano y del Caribe cuando la sociedad civil decidió retomar la fecha para visibilizar la violencia de género y denunciar las múltiples manifestaciones de desigualdad que afectan a las mujeres en el ámbito público y privado.
La funcionaria enfatizó que promover estos foros es fundamental para comprender el origen de las luchas contemporáneas por los derechos de las mujeres y para consolidar una memoria colectiva que sea capaz de sostener los avances legislativos, institucionales y sociales.
“La lucha de las mujeres es lo que ha logrado que cada día gocen de más derechos”, afirmó. “El trabajo constante de los movimientos feministas ha permitido que hoy tengamos políticas públicas que son parte de la agenda estatal y que buscan garantizar los derechos humanos de las mujeres”.
Además de ofrecer una mirada histórica, los foros se convirtieron en un espacio de análisis sobre la situación actual de Chiapas en materia de violencia hacia las mujeres, donde participaron representantes de los poderes Ejecutivo y Legislativo. Entre ellas estuvo la diputada Jovannie Ibarra, de Acción Nacional.
Durante su intervención, subrayó que, aunque se han logrado avances en materia legislativa, la realidad social continúa mostrando un panorama complejo. “Siete de cada 10 mujeres siguen siendo violentadas. Esta cifra no solo nos alerta, sino que nos obliga a seguir trabajando con mayor firmeza. Vamos en el camino correcto, pero todavía falta mucho por hacer”, comentó.
También estacó que el partido Acción Nacional fue uno de los primeros partidos políticos en crear un espacio exclusivo para la participación de mujeres dentro de sus estructuras internas, a través de la Secretaría de Promoción Política de la Mujer. “Fuimos el primer partido que le dio voz a las mujeres desde su interior”, afirmó. Recordó que desde el Poder Legislativo continúan impulsando reformas y leyes orientadas a fortalecer la prevención, la sanción y la erradicación de la violencia de género, así como a promover el acceso a la justicia para las víctimas.
En un diagnóstico directo sobre el contexto estatal, Ibarra reconoció que Chiapas enfrenta retos significativos, aunque aclaró que la violencia contra las mujeres es un problema nacional que se expresa de formas particulares en cada región. Entre los temas que atienden desde la presidencia de la Comisión de Personas Desaparecidas, subrayó el acompañamiento a colectivos como Madres en Resistencia, conformado por mujeres que buscan a sus hijas desaparecidas y que recientemente han señalado irregularidades en diversas investigaciones.
“Hemos trabajado de la mano con ellas durante las últimas semanas y meses”, explicó. “Sabemos que traen temas importantes y peticiones concretas. Desde el Congreso y desde la Comisión hemos estado participando, acompañándolas y avanzando en lo que compete para dar seguimiento a cada caso”.
La diputada reconoció que aún existe resistencia institucional y social para reconocer la dimensión real de la violencia que enfrentan las mujeres, pero insistió en que la prioridad es generar confianza en las víctimas y fortalecer los mecanismos de denuncia. “Tal vez lo que nos hace falta es difundir más y dar mayor confianza para que las mujeres puedan denunciar sin miedo”, señaló.
FEMINICIDIO DE YERLI YARITZA CONMOCIONA A OCOSINGO; COLECTIVA 50+1 EXIGE JUSTICIA
Mientras en la capital chiapaneca se desarrollaban estos foros de reflexión, en el municipio de Ocosingo se vivía una nueva jornada de dolor y protesta tras el presunto feminicidio de Yerli Yaritza “N”, una joven de 18 años, estudiante de la Licenciatura en Enfermería y Obstetricia en la Universidad Benito Juárez.
El cuerpo de Yerli, fue encontrado por su madre, Angélica, al interior de su domicilio en el barrio Guadalupe Pashilá. La joven se encontraba semidesnuda, recostada en su cama y con agujetas alrededor del cuello en una escena que familiares, vecinos y compañeros consideraron incompatible con la hipótesis inicial de suicidio que manejó el Ministerio Público.
Testimonios ciudadanos señalaron que el cordón supuestamente encontrado en la habitación no alcanzaba la viga donde se habría colgado, lo que generó indignación y sospechas sobre un posible intento de encubrir un feminicidio. En respuesta a la presión social, la Fiscalía General del Estado informó que abrió una carpeta de investigación con protocolo de feminicidio y que un equipo multidisciplinario ya trabaja en el caso.
La comunidad universitaria convocó a una marcha pacífica este lunes 24 de noviembre, partiendo de la Universidad Benito Juárez. Docentes, estudiantes y familiares llamaron a la ciudadanía a sumarse para exigir justicia y denunciar lo que describen como “un patrón creciente de feminicidios maquillados como suicidios”.
El caso de Yerli se suma a otro reciente ocurrido en el barrio Sauzal, donde una joven fue hallada sin vida después de haber sido vista discutiendo con su expareja. Estos hechos han alimentado la preocupación sobre la falta de investigaciones claras y con perspectiva de género.
Ante este panorama, la Colectiva 50+1, tanto su capítulo Tuxtla como su capítulo Ocosingo, fijó postura y expresó su respaldo a la familia de Yerli. María Enriqueta Burelo Melgar, integrante de 50+1 Tuxtla, señaló que la violencia en Chiapas ha cambiado de rostro y se ha vuelto más letal. “Antes hablábamos más de violencia doméstica, pero hoy los feminicidios van en aumento.
Esto nos obliga a preguntarnos qué está pasando. Es un problema multifactorial que requiere educación desde el hogar, desde las escuelas y desde las instituciones”, indicó.
Burelo Melgar enfatizó que la colectiva mantiene comunicación con autoridades de la Fiscalía para dar seguimiento a casos de feminicidio y que, aunque reconocen ciertos avances en la atención a víctimas, persisten deficiencias estructurales. Aseguró además que Marieli Domínguez, presidenta de 50+1 en Ocosingo, ya se encuentra en contacto con la familia de Yerli y acompañará la marcha convocada por la comunidad estudiantil.
El colectivo destacó que más de 28 feminicidios se han registrado en Chiapas en lo que va del año, una cifra que consideraron alarmante y que exige respuestas más contundentes por parte de todas las autoridades involucradas.
Los eventos ocurridos en Ocosingo resonaron en los foros realizados en la capital, donde funcionarias y especialistas insistieron en que la violencia de género no es un fenómeno aislado, sino un problema estructural que requiere coordinación institucional, participación ciudadana, educación con enfoque de género y políticas públicas sostenidas.
Para Olga Tatiana Jiménez Domínguez, recordar la historia de la lucha de las mujeres es indispensable para entender el presente y orientar las acciones futuras. Para la diputada Jovannie Ibarra, el reto se encuentra tanto en el fortalecimiento de las leyes como en su correcta aplicación. Para los colectivos feministas, la prioridad es que ni una muerte quede impune.
Lo ocurrido con Yerli Yaritza no solo reabre heridas, sino que obliga a mirar de frente una realidad que, pese a los esfuerzos institucionales, sigue arrebatando vidas y dejando profundas cicatrices en miles de familias chiapanecas. En ese contexto, los foros organizados esta semana adquieren una relevancia aún mayor: se vuelven un recordatorio de que la lucha por eliminar la violencia contra las mujeres sigue siendo urgente, necesaria y colectiva.




















































