Los pobladores exigieron la intervención de los tres órdenes de Gobierno para atender carencias históricas y sistemáticas
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Aunque Suchiate ha recibido recursos federales y estatales, la falta de infraestructura básica mantiene a comunidades enteras sin acceso a agua potable, drenaje y electricidad, lo que limita el desarrollo y aumenta la vulnerabilidad sanitaria. Según datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), el 78 por ciento de la población vive en condiciones de pobreza, esto sitúa al municipio entre los más rezagados de Chiapas. La ausencia de servicios obliga a las familias a depender de soluciones improvisadas como tinacos compartidos o energía generada por plantas particulares.
Mientras los ejidatarios enfrentan exclusión de programas sociales, la falta de atención institucional agrava los riesgos de salud pública y limita la educación de niños y jóvenes. Información de la Secretaría de Desarrollo Agrario indicó que el 64 por ciento de las localidades rurales de la comarca carece de drenaje sanitario adecuado. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía, reportó que 57 por ciento de los hogares en Suchiate no cuenta con electricidad confiable, cifras que evidenciaron la marginación en la que viven.
Por otro lado, datos de la Auditoría Superior de la Federación mostraron que el 22 por ciento de los recursos asignados a infraestructura hidráulica en municipios fronterizos permanece sin supervisión, lo que retrasa los beneficios esperados y mantiene la precariedad.
Al analizar la distribución de apoyos sociales, se observa que comunidades enteras no acceden a programas de vivienda, alimentación o salud, lo que limita la movilidad social. El Coneval detalló que el 49 por ciento de los habitantes de Suchiate carece de seguridad social. La Comisión Nacional del Agua puntualizó que menos del 35 por ciento de los asentamientos rurales del municipio tiene acceso continuo a agua potable.
La presión de los pobladores para que los tres órdenes de Gobierno atiendan sus demandas se intensifica ante la acumulación de carencias históricas. La Secretaría de Bienestar reportó que los programas de desarrollo integral alcanzaron solo al 28 por ciento de la población vulnerable en municipios fronterizos. Este contexto reforzó el llamado comunitario a priorizar proyectos que garanticen servicios básicos, infraestructura y equidad social para superar décadas de rezago.











































