No es solo una marcha, es un mecanismo de exigencia que ha demostrado resultados concretos
ARGENIS ESQUIPULAS/PORTAVOZ
En un contexto de alarmante incremento de la violencia contra las mujeres, un grupo de madres chiapanecas que han convertido su dolor en lucha emprendió este domingo la séptima Caravana Nacional por la Justicia, una movilización que recorrerá más de mil kilómetros para exigir que los feminicidios en el estado dejen de ser carpetas que acumulan polvo en las fiscalías y se conviertan en sentencias condenatorias.
La caravana, encabezada por la Fundación Karla Velasco Familias Víctimas de Feminicidio y Homicidio, partió desde la capital chiapaneca con un destino claro: el Zócalo de la Ciudad de México y la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Al frente del contingente marcha Maricruz Velasco Nájera, presidenta de la fundación y madre de Carla Velasco, una joven cuyo asesinato sentó un precedente jurídico en el país después de que la SCJN ordenara reclasificar el caso como feminicidio, logrando una sentencia de 55 años de prisión para el responsable.
“Esta caravana nos devolvió un poco de paz al corazón, porque logramos que se reconociera que el caso de mi hija sí tenía perspectiva de género. Es una justicia a medias, pero es justicia”, expresó Velasco momentos antes de iniciar la travesía que las llevará por los estados de Oaxaca, Veracruz y Puebla, para arribar a la capital del país donde instalarán un plantón en la principal plaza pública.
La movilización ocurre en un momento crítico para Chiapas. De acuerdo con el recuento de la propia fundación, con el asesinato de una mujer adulta mayor registrado este mismo domingo en el municipio de Jiquipilas, suman ya ocho presuntos feminicidios en lo que va del año 2026 en la entidad. Una cifra que, lejos de ser fría estadística, representa el rostro de una crisis de derechos humanos que las madres buscan visibilizar en el máximo tribunal del país.
OCHO VIDAS ARREBATADAS: LA RADIOGRAFÍA DE LA VIOLENCIA FEMINICIDA EN CHIAPAS DURANTE 2026
El asesinato de Amparo, una mujer adulta mayor identificada por la Comisión Estatal a Una Vida Libre de Violencia de las Mujeres (CEAMVLV) de la colectiva feminista 50 más 1, ocurrió en la comunidad La Libertad, municipio de Jiquipilas. La víctima fue atacada con arma blanca dentro de su propio domicilio. De acuerdo con información preliminar, el presunto responsable, quien habría sido detenido, sería familiar de la mujer.
Este caso, el primero del mes de marzo, enciende las alertas no solo por la saña del crimen, sino por el perfil de la víctima. “Las víctimas ya no solo son mujeres jóvenes, sino también niñas y adultas mayores, lo que refleja una situación alarmante que no puede seguir siendo normalizada ni ignorada por las autoridades”, señaló la CEAMVLV en un pronunciamiento.
La cifra de ocho feminicidios en apenas tres meses de 2026 representa un incremento del 700 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior. Durante enero y febrero de 2025 se registró un solo feminicidio, mientras que en los primeros 59 días de 2026, ocho mujeres han sido asesinadas por razones de género.
El fiscal general del estado, Jorge Luis Llaven Abarca, reconoció a mediados de febrero que los feminicidios en Chiapas se incrementaron hasta en un 200 por ciento durante enero, al pasar de un caso en el primer mes de 2025 a tres en enero de 2026. Sin embargo, las cifras de la propia Fiscalía contrastan con las documentadas por organizaciones civiles, que advierten un subregistro en las estadísticas oficiales.
LOS CASOS DOCUMENTADOS DE VIOLENCIA EN LA ENTIDAD:
-2 de enero, Ocosingo: Fátima, funcionaria de la Fiscalía de Distrito en la región Selva, fue hallada sin vida. Aunque la Fiscalía descartó el feminicidio argumentando suicidio, la Colectiva 50 más 1 denunció omisiones en la investigación y exigió que se agotaran todas las líneas de investigación bajo el protocolo de feminicidio.
-Enero, Tuxtla Chico, Cintalapa y Tuxtla Gutiérrez: La Fiscalía reportó tres feminicidios en distintos puntos del estado, sin ofrecer detalles sobre las víctimas.
-14 de febrero, Tapachula: Karina Gordillo López, de 19 años, fue asesinada por su pareja, José Cruz “N”, de 52 años, en la colonia Nueva Esperanza-Juan Sabines. La joven recibió 36 puñaladas y murió por hemorragia masiva toráxica. El feminicida fue detenido y la Fiscalía anunció que solicitaría la pena máxima de 100 años de prisión.
-19 de febrero, La Concordia: Una joven no identificada fue hallada sin vida dentro de una construcción que funciona como lavado de autos en el ejido La Independencia. El cuerpo presentaba el cráneo destrozado, el rostro desfigurado y signos de agresión sexual. Como seña particular, la víctima tenía tatuada la palabra “Ángel” en el pecho.
-20 de febrero, Tuxtla Chico: Xóchitl, de 43 años, fue baleada presuntamente por su esposo dentro de su vivienda, en presencia de sus hijos. Fue trasladada a un hospital de Tapachula, donde falleció durante la madrugada.
-22 de febrero, Las Margaritas y Tila: En un lapso de 48 horas, dos mujeres fueron asesinadas. En Las Margaritas, una mujer de aproximadamente 50 años apareció desnuda en un sembradío de verduras con laceraciones en su anatomía. En Tila, el cuerpo de otra mujer de unos 35 años fue encontrado en las aguas del río, con las manos atadas y un trapo en la boca.
-1 de marzo, Jiquipilas: Amparo, mujer adulta mayor, fue asesinada con arma blanca en su domicilio.
A estos asesinatos se suman otras muertes violentas de mujeres que las organizaciones civiles exigen sean investigadas con perspectiva de género. El Observatorio Feminista Contra la Violencia a las Mujeres de Chiapas ha documentado 165 muertes violentas de mujeres en la entidad, de las cuales estima que al menos 58 podrían clasificarse como feminicidios.
En su séptima edición, la caravana organizada por la Fundación Carla Velasco no es solo una marcha, es un mecanismo de exigencia que ha demostrado resultados concretos. El antecedente más relevante fue precisamente el caso de Carla Velasco, cuya revisión por parte de la SCJN derivó en la reclasificación del delito y una sentencia histórica.
“Esta caravana nos devolvió un poco de paz al corazón, porque logramos que se reconociera que el caso de mi hija sí tenía perspectiva de género”, recordó Maricruz Velasco, quien ahora encabeza la lucha de decenas de familias que buscan lo mismo: justicia
En esta ocasión, la fundación integra 22 carpetas de investigación de distintos casos de feminicidio y homicidio en Chiapas. Sin embargo, por limitaciones económicas, solo tres o cuatro familias pudieron salir desde el inicio de la caravana. En cada estado, otras colectivas y madres se irán sumando al recorrido
“Vamos las que podemos, las que tenemos fuerzas y recursos. En el camino se nos van uniendo otras familias y colectivas que nos acuerpan. Esta lucha no es de una sola, es de todas”, afirmó Velasco.
Entre las colectivas que se sumarán al trayecto se encuentran grupos de mujeres en Oaxaca, Veracruz y Puebla, así como diversas organizaciones de la capital del país que acompañarán la llegada al Zócalo.
El objetivo central de la movilización es entregar en la Suprema Corte de Justicia de la Nación las carpetas de investigación de casos de feminicidio ocurridos en Chiapas y otros estados, para abrir una mesa de diálogo con ministros y autoridades judiciales.
FOCOS ROJOS EN EL SOCONUSCO: TUXTLA CHICO Y TAPACHULA, TERRITORIOS DE ALTA PELIGROSIDAD
La región del Soconusco, en la frontera con Guatemala, se ha consolidado como una de las zonas más peligrosas para las mujeres en Chiapas. Organizaciones feministas han señalado que municipios como Tapachula y Tuxtla Chico son “focos rojos” por la alta incidencia de feminicidios.
El caso de Karina Gordillo en Tapachula, asesinada el Día del Amor y la Amistad, conmocionó a la opinión pública no solo por la saña del crimen, sino por el contexto en el que ocurrió: en su propia casa, a manos de su pareja, mientras afuera se celebraba una fecha emblemática.
En Tuxtla Chico, el asesinato de Xóchitl evidenció un patrón recurrente: la violencia ejercida por la pareja en el ámbito doméstico y en presencia de los hijos. “Según la información disponible, el presunto feminicidio fue cometido la noche del pasado jueves, cuando Xóchitl se encontraba en su hogar en compañía de sus hijos”, detalló la Colectiva 50 más 1.
La organización advirtió que en Tuxtla Chico no es la primera vez que se registran feminicidios, y exigió a las autoridades municipales asumir su responsabilidad en la protección de las mujeres.
ALERTAS DE GÉNERO SIN EFECTIVIDAD: EL RECLAMO DE LAS ORGANIZACIONES
Chiapas cuenta con siete municipios con Alerta de Violencia de Género y recomendaciones especiales para la región Altos desde 2016. Sin embargo, a casi una década de su activación, las organizaciones feministas coinciden en que el mecanismo no ha cumplido su objetivo.
“Sí existen las recomendaciones, sí se tiene el plan de acción, pero no se ejecuta”, denunció Pilar Zenteno Maza, presidenta de la organización Estadio 50 Juvenil Chiapas.
La activista señaló que el problema radica en la falta de aplicación efectiva de las medidas ya existentes. “No se están aplicando campañas de prevención, no se está visitando las colonias, no estamos llevando información de que hay herramientas para que ellas puedan salir de las situaciones violentas”, afirmó.
La Colectiva 50 más 1 ha insistido en que la Alerta de Violencia de Género debe ser revisada de manera urgente porque no está funcionando ni garantizando la protección de la vida de las mujeres.
Uno de los puntos críticos señalados por las organizaciones es la falta de atención a las denuncias de violencia familiar y violencia equiparada, que son el antecedente directo de la mayoría de los feminicidios.
“Si no se atienden las denuncias de violencia familiar y de violencia equiparada, los feminicidios no van a parar. El problema empieza mucho antes del asesinato”, advirtió Maricruz Velasco.
La presidenta de la fundación también acusó irregularidades en la integración de carpetas de investigación en administraciones pasadas, lo que ha marcado de por vida a muchas familias que hoy siguen buscando justicia.
IMPUNIDAD Y FALLAS EN LA PROCURACIÓN DE JUSTICIA
La Comisión Especial para conocer, proponer y dar seguimiento a las Acciones de Procuración de Justicia Vinculadas a los Feminicidios en Chiapas ha señalado la necesidad de aplicar el Modelo de Protocolo Latinoamericano de investigación de las muertes violentas de mujeres por razones de género.
La exigencia responde a las enormes discrepancias entre las cifras de muertes violentas de mujeres documentadas por organizaciones civiles y las que la Fiscalía clasifica como feminicidios. Mientras el Observatorio Feminista registró 176 muertes violentas de mujeres entre enero y noviembre de 2025, la FGE solo clasificó 19 como feminicidios.
“Es un avance que las autoridades encargadas de esclarecer estos crímenes acepten que en Chiapas hay muertes violentas de mujeres y no se maquillen las cifras en delitos como feminicidios”, señaló la Comisión Especial, aunque reconociendo que el camino por recorrer es aún largo.
El fiscal Jorge Luis Llaven Abarca ha asegurado que la dependencia a su cargo mantiene el compromiso de investigar y castigar cada caso con “cero impunidad”, y afirmó que se han resuelto el 95 por ciento de los feminicidios. Sin embargo, las organizaciones civiles cuestionan estas cifras y exigen que las investigaciones se realicen con perspectiva de género desde el primer momento.
EL CASO DE KARINA: 36 PUÑALADAS QUE EXIGEN JUSTICIA
El feminicidio de Karina Gordillo López se ha convertido en un símbolo de la crueldad con la que se cometen estos crímenes en Chiapas. La joven de 19 años fue atacada con un arma punzocortante en al menos 36 ocasiones por su pareja, José Cruz “N”, de 52 años, la noche del 14 de febrero.
El fiscal Llaven Abarca informó que el Ministerio Público integró la averiguación previa por feminicidio con perspectiva de género y que solicitaría la pena máxima de 100 años de prisión para el responsable. “Seremos implacables. Pediremos la pena máxima para terminar con estos delitos que tanto daño hacen a nuestra sociedad”, declaró.
La Colectiva 50 más 1, a través de su Comisión Estatal para una Vida Libre de Violencia de las Mujeres, condenó enérgicamente el feminicidio y señaló que “este hecho evidencia la persistencia de la violencia feminicida y la falta de acciones efectivas para proteger la vida de las mujeres, especialmente de las jóvenes”.
El caso también evidenció la urgencia de revisar las alertas de género en la región del Soconusco, particularmente en Tapachula, que la organización calificó como zona de “alta peligrosidad” para las mujeres.
El dolor que no cesa: madres que buscan a sus hijas en las carpetas de investigación
Detrás de cada cifra hay una historia de dolor, de búsqueda incansable y de lucha contra la indiferencia institucional. Las madres que integran la Fundación Carla Velasco son el rostro de esa resistencia.
“Nosotras vivimos el dolor todos los días. No solo el 8 de marzo o el 25 de noviembre. Queremos que las autoridades entiendan que la violencia contra las mujeres no se detiene con discursos, sino con justicia real”, concluyó Maricruz Velasco.
La caravana permanecerá en la Ciudad de México hasta el 7 de marzo y regresará el día 8, en el marco del Día Internacional de la Mujer. Las madres señalaron que su presencia busca recordar que la exigencia de justicia no debe limitarse a fechas simbólicas.
Mientras las madres avanzan hacia el Zócalo capitalino con sus pancartas y sus carpetas de investigación bajo el brazo, en Chiapas la violencia continúa. Este domingo, el cuerpo de Amparo fue trasladado al Servicio Médico Forense. Con ella, ya son ocho las mujeres asesinadas en 2026. Ocho familias que, a partir de ahora, vivirán el mismo calvario que Maricruz y tantas otras madres: el de buscar justicia en un sistema que les falló antes de que sus hijas fueran asesinadas.
La caravana avanza. Del sur de Chiapas al Zócalo. Del dolor a la exigencia. De la impunidad a la esperanza de que, esta vez, la Corte escuche el grito que retumba en cada paso: #NiUnaMás.




















































