Las operaciones mantienen contrastes marcados entre Tuxtla y Tapachula, con tendencias opuestas en crecimiento y recuperación
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
La caída de 15.6 por ciento en el movimiento de pasajeros del Aeropuerto Internacional de Tapachula durante 2025 terminó por exhibir una crisis de conectividad que llevaba años creciendo, más allá de menos vuelos, el descenso comenzó a afectar cadenas económicas ligadas al turismo, comercio y servicios en la frontera sur. Hoy, mientras Tuxtla concentró cerca de ocho de cada 10 viajeros aéreos de Chiapas, Tapachula pierde terreno frente a otras terminales del sureste.
Los 519 mil pasajeros registrados en Tapachula durante 2025 significaron casi 96 mil usuarios menos que el año previo, una diferencia equivalente a cientos de vuelos comerciales vacíos, dicho impacto comenzó a sentirse en hoteles, restaurantes y transporte local del Soconusco, mientras epresarios turísticos reportaron ocupaciones hasta 18 por ciento menores durante fines de semana largos y temporadas vacacionales.
En contraste, el Aeropuerto Internacional Ángel Albino Corzo se consolidó como el principal motor aéreo del estado al superar 1.7 millones de pasajeros en 2025, la terminal operó entre 32 y 36 vuelos diarios y absorbió gran parte del crecimiento turístico regional. Agencias de viaje calcularon que cuatro de cada 10 visitantes nacionales que llegan al estado ya se hospedan en la zona Altos tras aterrizar en Tuxtla.
La diferencia entre ambas terminales también expone dos modelos económicos distintos, mientras el aeropuerto de Tuxtla reinvierte utilidades dentro del estado al operar bajo control gubernamental, Tapachula depende de un esquema concesionado administrado por ASUR, esa diferencia comenzó a notarse en la capacidad para sostener frecuencias, atraer rutas y mantener competitividad aérea.
Los 344 mil pasajeros nacionales movilizados en la entidad durante el primer bimestre de 2026 dejaron una lectura más amplia que la simple estadística aeroportuaria, en la que caada asiento vacío en Tapachula representa menos ingresos para taxis, hoteles y comercios que dependen del flujo de viajeros, con apenas cuatro rutas nacionales permanentes fuera de Ciudad de México, la ciudad enfrenta una pérdida gradual de dinamismo económico y turístico.











































