Busca transformar la cultura de la prevención médica y evitar dilemas emocionales o financieros
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Imagina poder decidir hoy mismo sobre tu futuro médico y, al mismo tiempo, librar a tus seres queridos de la dolorosa carga emocional de elegir si mantenerte o no conectado a un respirador artificial; en Chiapas, este escenario de protección y dignidad ya es una realidad legal, aunque la legislación se aprobó apenas en agosto de 2025 y sigue siendo un tema sumamente novedoso en la entidad, la Ley de Voluntad Anticipada busca transformar de raíz la cultura de la prevención médica y el derecho a una muerte digna.
Para desmitificar el tema, Iván Guzmán, titular de la Notaría Pública 191, explicó de manera muy sencilla en qué consiste este instrumento legal y lo comparó con una decisión tan madura y común como lo es la elaboración de un testamento de bienes materiales.
De acuerdo con el especialista, la voluntad anticipada es, en esencia, un acto de amor y responsabilidad hacia uno mismo y hacia la familia, diseñado para evitar el encarnizamiento terapéutico y los conflictos internos en momentos de alta vulnerabilidad.
“Así como hacemos un testamento para dejar nuestras propiedades a quien nosotros deseemos, un documento de voluntad anticipada, hecho ante notario, es tomar una decisión de nuestra salud”, detalló el notario Iván Guzmán. “Si llegamos a estar en una situación de gravedad, ante una enfermedad terminal, en donde ya no haya más que cuidados paliativos, entonces tomar esa determinación a través de un documento de voluntad anticipada, notarial, en donde se va a respetar esa determinación de que en el momento en que ya no haya nada más que hacer, pues que no me estén conectando a medios mecánicos, etcétera, generando un gasto a la familia, generando un conflicto…”.
El especialista enfatizó que este trámite no es exclusivo para personas de la tercera edad o que se encuentren convalecientes; al contrario, su mayor valor radica en la prevención antes de que ocurra cualquier imprevisto o accidente, para tramitarlo ante un notario público, los requisitos son mínimos: solo se requiere una identificación oficial vigente, la presencia de dos testigos y el nombramiento de un representante de absoluta confianza, quien será el encargado de hacer valer tu decisión en el hospital si tú ya no puedes expresarte.
Guzmán aclaró que la legislación chiapaneca contempla dos vías para ejercer este derecho, dependiendo del estado de salud actual del solicitante, marcando una diferencia clave entre el ámbito notarial y el clínico.
-Vía notarial (preventiva): Se realiza cuando la persona goza de plena salud o cuando ya tiene un diagnóstico médico, pero no se encuentra en un estado de gravedad. Permite reflexionar la decisión con tiempo.
Vía institucional (reactiva): Se tramita directamente ante una clínica u hospital, pero está limitada exclusivamente a pacientes que ya se encuentran formalmente diagnosticados con una enfermedad terminal y en estado grave.
Pese a la enorme utilidad de esta ley para proteger la dignidad humana y la estabilidad económica de los hogares, el rezago en Chiapas debido a la falta de difusión es evidente. El notario reconoció de manera honesta que, debido al desconocimiento general de la población y a la novedad del marco jurídico, es muy probable que hasta la fecha aún no se haya firmado la primera voluntad anticipada formal en el estado.
Con un tope máximo de tres mil pesos e incluso la opción de descuentos significativos mediante estudios socioeconómicos, la Voluntad Anticipada se perfila en Chiapas como el blindaje legal, médico y emocional que las familias necesitan para afrontar con paz y respeto los momentos más difíciles de la vida.











































