El comercio formal tiene un repunte en ventas, mientras el informal a veces pierde producto debido a temporada de monzones
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
El impacto de las lluvias en los comerciantes de los mercados locales de San Cristóbal de Las Casas tiene dos caras. Por un lado, aquellos que están establecidos dentro de locales protegidos, y por otro, quienes carecen de un lugar fijo y enfrentan los estragos de la temporada de lluvias.
Lucía Díaz, comerciante en el Mercado Número 02, de San Cristóbal de Las Casas ha compartido su perspectiva sobre cómo las recientes lluvias han afectado a los comerciantes, especialmente a aquellos que operan en áreas al aire libre. Según Díaz, aunque los comerciantes dentro del mercado no enfrentan graves problemas, quienes están fuera sufren las consecuencias de las inundaciones. La acumulación de agua en las calles, provocada por el desbordamiento y la basura que tapa las coladeras, dificulta el acceso de los clientes.
“Nosotros como estamos aquí adentro del mercado no nos afecta tanto. A quienes afecta es a las personas que están allá afuera. Si se llena de agua y tiran basura, se tapan las coladeras y todas las calles se llenan de agua, y no puede pasar la gente”, comentó Lucía Díaz.
A pesar de las inclemencias del tiempo, muchos comensales provenientes de comunidades cercanas continúan buscando alimentos y bebidas calientes. Lucía señala que los platillos tradicionales, como el caldo de res, que incluye carne ahumada, así como pollo de rancho, caldo de pata y albóndigas, son muy valorados y atraen a un gran número de visitantes. “Las personas aquí, más de las comunidades, vienen a comer. Les gusta mucho el caldo de res tradicional. Es lo que viene la gente a consumir, además de lo que es pollo de rancho, caldo de pata, albóndigas y bien surtidas”, añade.
Sin embargo, la situación se complica en los días de lluvia. La comerciante enfatiza la necesidad de mejorar las condiciones de las calles y el drenaje para asegurar que los clientes puedan acceder fácilmente al mercado, especialmente durante la temporada de lluvias.
Lucía Díaz hace un llamado a las autoridades para que se verifiquen las condiciones de los drenajes y se realicen las mejoras necesarias. Esto no solo facilitaría el acceso a los mercados locales, sino que también contribuiría a la economía de la zona, permitiendo que más clientes puedan disfrutar de los platillos que ofrecen los comerciantes, incluso en días de mal tiempo.
La situación en San Cristóbal de Las Casas resalta la importancia de mantener en buen estado la infraestructura pública para garantizar la fluidez del agua de lluvia y evitar que las calles se conviertan en obstáculos para el comercio local. La colaboración entre comerciantes y autoridades es crucial para enfrentar los desafíos que presentan las lluvias y asegurar un entorno favorable para el comercio y la comunidad.











































