Tuxtla Gutiérrez y Tapachula encabezaron el número de denuncias contra féminas en los primeros tres meses del año
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
La reducción de 10 por ciento en los delitos cometidos contra mujeres en Chiapas durante el primer trimestre de 2026 modificó el comportamiento de las denuncias registradas por la Fiscalía General del Estado, aunque detrás de las 397 carpetas de investigación iniciadas permanece una realidad marcada por agresiones hacia adolescentes, estudiantes y amas de casa, puesto que la diferencia de 56 denuncias menos respecto al año pasado resulta limitada frente a la permanencia de delitos sexuales y violencia familiar entre los ilícitos más frecuentes.
Las cifras de la Fiscalía General del Estado colocaron a la violencia familiar como la principal agresión denunciada contra las chiapanecas, con 172 casos en apenas tres meses, un dato que establece cómo los espacios domésticos en lugar de ser un lugar seguro, representan focos de riesgo, aunado, a ello se suman 81 investigaciones por pederastia y 37 por violación, panorama que mantiene presión sobre municipios urbanos como Tuxtla Gutiérrez y Tapachula, ciudades que concentran 142 carpetas de investigación.
Los menores de edad fueron el grupo etario más vulnerable, siendo aquellos entre 13 a 17 años los que acumularon 105 denuncias relacionadas con los diversos tipos de violencia que prevalecen en la entidad y que la Fiscalía ha registrado en los últimos años, dado que, 143 expedientes involucran daños contra estudiantes y amas de casa, situación que debería ser erradicada de los espacios escolares y dinámicas familiares con la intención de ofrecer un entorno libre seguro.
Mientras tanto, en 2025 la entidad contabilizó dos mil llamadas a los números de emergencia, donde jóvenes y mujeres denunciaron situaciones donde su integridad física se encontraba comprometida, señaló el Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública; por otro lado, las agresiones y el hostigamiento en redes sociales es otro fenómeno que ha tomado fuerza, puesto que, municipios como Tuxtla, Tapachula y San Cristóbal, son el mayor número de incidencias.
Entre agresiones físicas, sexuales y psicoemocionales, el comportamiento de las cifras confirmó que la violencia contra mujeres en la región es una problemática que si bien ha descendido, pero se encuentra muy lejos de mitigar, sobre todo entre jóvenes que siguen apareciendo como el sector más expuesto.











































