Especialistas advierten sobre su alta letalidad y el riesgo de confundirlo con enfermedades regionales como el dengue o Covid-19
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Las alertas epidemiológicas internacionales han vuelto a encender los radares de la salud pública en todo el mundo, esto tras el reciente hallazgo de un brote de Hantavirus, específicamente de la peligrosa variedad Andina a bordo de un crucero internacional, que ha obligado a las autoridades sanitarias de diversos países a blindar sus fronteras y activar estrictos protocolos de vigilancia. México no es la excepción y, aunque el panorama actual no apunta al desarrollo de una pandemia, el pasado 11 de mayo se emitió una alerta oficial para preparar y concientizar a las unidades médicas de toda la República. Ante este escenario, la gran interrogante es: ¿qué tan cerca estamos de este riesgo en Chiapas?
El Hantavirus no es un organismo nuevo, pero sus variantes presentan comportamientos que exigen la atención inmediata de los expertos, el doctor José Irán Hernández Jerónimo, especialista en medicina interna e infectología, explicó que este patógeno pertenece a un grupo de virus que normalmente producen dos síndromes o enfermedades graves, el síndrome pulmonar por hantavirus (un cuadro respiratorio severo) y la fiebre hemorrágica con síndrome renal, sin embargo, lo que ha encendido las alarmas con la cepa Andina es su particular mecanismo de transmisión.
“Lo importante de ese virus es que se transmite con facilidad entre personas… la forma de adquirirlo es respirando partículas del ambiente, inhalando aerosoles específicamente del ambiente que pudiera tener en circulación una persona que está enferma…”, puntualizó el especialista.
A diferencia de otras enfermedades respiratorias de rápida propagación masiva, el contagio humano del Hantavirus Andino requiere, afortunadamente, de un contacto estrecho e íntimo, muestra de ello es que, entre los primeros casos detectados en el navío internacional, se reportaron principalmente parejas de esposos y el propio médico de la tripulación, quien atendió directamente a los afectados.
Uno de los mayores desafíos que presenta este virus es su capacidad para camuflarse entre los padecimientos cotidianos de las zonas tropicales. En una región como Chiapas, donde enfermedades como el dengue, el zika o el chikungunya son endémicas, y donde la Covid-19 y la influenza mantienen una circulación constante, identificar el Hantavirus en sus etapas iniciales representa un auténtico reto médico.
“Lo que puede llegar a presentar es un síndrome que se llama síndrome pulmonar o cardiopulmonar por hantavirus y que básicamente es falta de aire, dolor de cabeza… dolor muscular, incluso puede dar síntomas gastrointestinales… Se puede confundir con Covid… de hecho entre ellos tenemos a Covid, tenemos a influenza, algunos otros padecimientos como leptospirosis… Se considera un virus con alta letalidad, como del 40 por ciento aproximadamente…”, advirtió el doctor Hernández Jerónimo.
Un índice de letalidad del 40 por ciento implica que casi la mitad de las personas que desarrollan la fase grave de la enfermedad pueden fallecer si no reciben atención médica oportuna. La evolución del virus suele ser veloz y agresiva, atacando con fuerza durante la primera semana de síntomas físicos, lo que exige diagnósticos certeros y rápidos mediante pruebas moleculares avanzadas como el PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa).
Sumado a su agresividad, el virus juega al misterio a través de su reloj biológico, el Hantavirus Andino posee un periodo de incubación extremadamente largo y sigiloso. Un pasajero o tripulante pudo haber estado en contacto con el virus en el crucero y no mostrar una sola señal de alerta hasta semanas después.
“El padecimiento sí que tiene un periodo de incubación bastante prolongado, bastante largo, siendo bien estrictos son 42 días, hasta 42 días de incubación… todo ese tiempo, si tenemos de forma latente la infección… de manera rutinaria deberían de estarse haciendo valoraciones, vigilancia de síntomas, estudios de laboratorio y todo lo necesario para contener la enfermedad”, señaló el infectólogo.
La alerta actual es estrictamente preventiva y está enfocada en la capacitación del personal hospitalario para el rastreo y monitoreo de viajeros internacionales que presenten sintomatología sospechosa tras haber estado en zonas de riesgo o embarcaciones.











































