Autoridades estatales y federales reciben cifras que no coinciden con la realidad, mientras los casos de infestación crecen
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
En la región del Soconusco, productores y ganaderos han levantado la voz para denunciar lo que consideran un manejo superficial del programa contra la mosca del gusano barrenador, al señalar al director José Luis Fong Quintero como responsable de una gestión marcada por la simulación mientras los contagios en animales aumentan de manera constante, con un alza del 28 por ciento en municipios como Tapachula, Cacahoatán y Huehuetán en el último año.
La planta de moscas estériles en Metapa de Domínguez no estará operativa en los plazos anunciados, los productores advirtieron que la falta de infraestructura adecuada ha dejado a miles de semovientes en riesgo, lo que ha causado pérdidas que superan los mil millones de pesos y afectaciones a la economía de familias que dependen de la ganadería como sustento principal.
Al señalar que las trampas actuales son insuficientes para contener la plaga, los campesinos afirmaron que más del 35 por ciento de las unidades ganaderas en Chiapas han registrado brotes sin recibir apoyo técnico ni operativo, mientras la información reportada por la dependencia no coincide con la realidad sobre el terreno, lo que genera desconfianza entre los productores.
La falta de medidas preventivas limita la movilidad del ganado y la trazabilidad, los denunciantes exigieron la intervención del titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, Julio Berdegué Sacristán, porque mil 200 cabezas de ganado se perdieron en 2025 en el Soconusco, lo que demostró la necesidad de una estrategia que integre monitoreo efectivo, recursos suficientes y capacitación en terreno.
Aunado a esto, los ganaderos señalaron que la ausencia de Aretes del Sistema Nacional de Identificación Individual de Ganado y la poca coordinación con autoridades federales y estatales ha complicado la contención de la plaga; también pone en riesgo la reputación del estado como productor confiable en mercados nacionales e internacionales.
En medio de esta situación, los productores coincidieron en que una política activa y transparente, basada en evidencia y participación de los propios ganaderos, es la única vía para proteger a las familias y garantizar que la plaga del gusano barrenador no erosione el sector ganadero, al señalar que la falta de acción efectiva hasta ahora ha sido tan costosa como la plaga misma.











































