Solicitarán al juez la pena máxima de 100 años de prisión para ambos acusados, en virtud de las recientes reformas al Código Penal
ARGENIS ESQUIPULAS/PORTAVOZ
En el corazón de Tuxtla Gutiérrez, capital de Chiapas, un hecho atroz ha sacudido la conciencia colectiva y ha vuelto a encender las alarmas sobre la violencia feminicida que carcome los cimientos de la sociedad chiapaneca. Yuri Cristel, una mujer de 30 años, madre de dos menores y dedicada al oficio de costurera, fue brutalmente asesinada en el interior de su vivienda ubicada en la colonia Infonavit El Rosario. Golpeada, estrangulada y posteriormente quemada, su cuerpo fue hallado calcinado el martes 17 de junio.
Su feminicidio, presuntamente cometido por su pareja sentimental con la complicidad de un tercero, es el número 16 registrado en lo que va del año, y el tercero tan solo en el mes de junio.
El caso ha generado profunda indignación entre la ciudadanía y organizaciones feministas, que no solo claman justicia, sino que denuncian un patrón de impunidad y desinterés institucional ante la creciente ola de feminicidios en la entidad.
La Fiscalía General del Estado de Chiapas, a través del fiscal Jorge Luis Llaven Abarca, confirmó que la muerte de Yuri Cristel fue el resultado de un ataque con una violencia extrema: primero fue golpeada, luego estrangulada y finalmente rociada con combustible y quemada dentro de su domicilio. La necropsia oficial determinó que la causa del deceso fue asfixia mecánica por estrangulamiento, mientras que el cuerpo presentaba múltiples lesiones por golpes y quemaduras de tercer grado.
Gracias al uso de tecnología de videovigilancia y análisis de telefonía, las autoridades lograron identificar a Carlos Alberto N, pareja sentimental de la víctima, como el presunto autor material del crimen, quien habría actuado con la ayuda de Jesús Ernesto N, su cómplice. Ambos ya se encuentran detenidos y fueron puestos a disposición del Ministerio Público. Según las investigaciones, Carlos fue captado saliendo del domicilio en el rango horario en que se presume se cometió el feminicidio, y su ubicación telefónica coincidió con la escena del crimen.
La Fiscalía ha declarado que este caso marcará un precedente legal en el estado, puesto que se solicitará al juez la pena máxima de 100 años de prisión para ambos acusados, en virtud de las recientes reformas al Código Penal de Chiapas, que endurecen las sanciones para el delito de feminicidio.
Vecinos de Yuri Cristel han señalado que no era la primera vez que se escuchaban gritos y discusiones violentas provenientes de su hogar. Muchos han coincidido en que las peleas con su pareja eran frecuentes, aunque nunca fueron denunciadas formalmente ante las autoridades. Este dato ha encendido nuevamente el debate sobre la falta de mecanismos eficaces de atención temprana a víctimas de violencia doméstica, y la necesidad de fomentar entornos seguros que permitan a las mujeres denunciar sin temor a represalias.
La Colectiva 50 más 1, una organización feminista de alcance nacional, emitió un enérgico comunicado condenando el crimen y señalando que este feminicidio no es un hecho aislado, sino un reflejo de una crisis estructural de violencia de género que Chiapas, y gran parte del país, enfrenta con preocupante regularidad.
“Este atroz crimen, que refleja la más extrema manifestación de la violencia machista, no solo arrebata una vida, sino que hiere profundamente a nuestra sociedad y al movimiento feminista. Alzamos la voz para condenar enérgicamente este acto y exigir justicia plena e inmediata”, expresó la colectiva.
UNA VIDA TRUNCADA
Yuri Cristel no solo era una mujer joven con toda una vida por delante, sino también madre de dos menores, quienes ahora han quedado en la orfandad. Conocida en su comunidad como una mujer trabajadora, dedicada a la costura, su muerte ha dejado un vacío irreparable, no solo en su familia sino entre quienes la conocieron.
La Colectiva 50 más 1 ha enfatizado la necesidad de que se garantice a su familia una reparación integral del daño, que incluya medidas de compensación económica, atención psicológica y garantías de no repetición. Exigieron también que este caso se investigue con perspectiva de género desde el inicio, como lo exige el protocolo nacional para la investigación del delito de feminicidio.
EL FEMINICIDIO EN CHIAPAS: CIFRAS QUE ALARMAN
De acuerdo con datos oficiales, Yuri Cristel es la víctima número 16 de feminicidio en lo que va del año 2025 en Chiapas. El mes de junio, apenas a medio transcurrir, ya contabiliza tres asesinatos de mujeres por razones de género, lo que vuelve urgente la implementación de políticas públicas eficaces de prevención, atención y sanción.
Las cifras pueden resultar frías, pero cada una de ellas representa una vida, una historia truncada, una familia devastada. Las organizaciones civiles señalan que las estadísticas solo muestran la punta del iceberg, puesto que muchos casos quedan invisibilizados, mal clasificados o no se investigan bajo el protocolo correspondiente.
EXIGENCIA DE JUSTICIA Y ACCIONES CONCRETAS
La colectiva 50 más 1, junto con otras organizaciones defensoras de los derechos humanos, así como doña Maricruz Velazco, presidenta de la Fundación Karla Velazco —que acompaña a familias víctimas de feminicidio— alzó la voz para exigir justicia por el brutal asesinato de Yuri Cristel, ha exigido a los tres órdenes de Gobierno acciones concretas para frenar esta epidemia de violencia feminicida. Entre sus demandas se encuentran:
-Que se garantice una investigación exhaustiva, profesional y con perspectiva de género.
-Que el feminicidio de Yuri Cristel sea tipificado correctamente y se sancione con el máximo rigor de la ley a los responsables.
-Que se implemente de forma efectiva la alerta de violencia de género en Chiapas y se analice su extensión a más municipios.
-Que se establezcan programas integrales de prevención que atiendan las causas estructurales de la violencia de género: desigualdad, machismo, pobreza y falta de acceso a justicia.
Asimismo, hicieron un llamado urgente a reforzar los sistemas de atención a mujeres en situación de riesgo, como líneas de emergencia, refugios temporales y acompañamiento legal, psicológico y social.
UN CASO QUE DEBE MARCAR UN ANTES Y UN DESPUÉS
La brutalidad con la que fue asesinada Yuri Cristel ha generado indignación no solo en Chiapas, sino en todo el país. En redes sociales, el hashtag #JusticiaParaYuri ha sido tendencia, y diversas colectivas han convocado a movilizaciones y vigilias en su memoria.
Para muchos, este caso no puede ni debe ser uno más en la larga lista de feminicidios sin justicia. La sociedad chiapaneca exige que la muerte de Yuri no quede impune, y que su historia sirva para abrir los ojos de una comunidad que ha normalizado, invisibilizado o ignorado por demasiado tiempo los signos de violencia contra las mujeres.
La memoria de Yuri Cristel se convierte en bandera de lucha. Su nombre se suma al de tantas otras que hoy ya no pueden hablar, pero cuya ausencia grita por justicia. Las autoridades tienen la oportunidad –y la obligación– de demostrar que Chiapas no será más cómplice del silencio. La vida de Yuri, y de todas las mujeres asesinadas por el hecho de ser mujeres, merece justicia, memoria y verdad.
ALERTA FEMINICIDIOS EN CHIAPAS: 40 VÍCTIMAS EN 2024, TRES EN 2025
Chiapas vivió un 2024 histórico y trágico, al registrar 40 casos de feminicidio, el número más alto de los últimos tres años. De estas víctimas, siete eran niñas y solo siete casos fueron judicializados, según la Comisión Una Vida Libre de Violencia de las Mujeres de la colectiva 50+1.
Tuxtla Gutiérrez fue el municipio más afectado, con 10 asesinatos de mujeres en 2024, mientras que 2025 ha arrancado con al menos seis casos confirmados hasta marzo, incluida la muerte de Perla, una niña de 10 años, víctima de un infanticidio
MARZO, EL MES MÁS VIOLENTO
Tres feminicidios solo durante marzo:
-Concepción N. en Tapachula (3 de marzo).
-Una mujer no identificada en Ocosingo (4 de marzo).
-Teresa N., embolsada en Mapastepec (13 de marzo).
-Dos casos adicionales en Mapastepec y El Parral, denunciados por 50+1: “en marzo… 5 feminicidios en lo que va del año”.
Más del 80 por ciento de los casos no avanzan hacia procesos judiciales: 40 feminicidios, solo siete investigaciones judicializadas




















































